lactancia materna y la posterior depresión y ansiedad en madres
La lactancia materna se asocia con múltiples beneficios para la salud física tanto de la madre como del bebé. Entre los beneficios para el bebé se incluyen la reducción de infecciones y el síndrome de muerte súbita del lactante durante el primer año de vida, así como un menor riesgo de obesidad y enfermedades crónicas en etapas posteriores de la vida, en comparación con los bebés alimentados con fórmula
En cuanto a la salud mental materna, se acepta que existe una relación entre la lactancia materna y los trastornos del estado de ánimo, en particular la depresión posparto. Dos revisiones sistemáticas y metaanálisis recientes han confirmado una asociación entre la lactancia materna y la reducción de la depresión posparto, con un efecto más pronunciado en las madres que amamantan exclusivamente. Si bien la lactancia materna se asocia con una menor depresión y ansiedad posparto, la investigación sobre los resultados a largo plazo en la salud mental materna es limitada.
Este estudio de cohorte longitudinal prospectivo de 10 años, realizado mediante cuestionarios autoadministrados, examinó la asociación entre la lactancia materna y la depresión y la ansiedad en mujeres en edad reproductiva avanzada (entre los 35 y los 40 años y la menopausia)
La conclusión del estudio sugiere que lactancia materna puede estar asociada con una reducción del diagnóstico de depresión y ansiedad materna durante los 10 años posteriores. Esta asociación, no reportada previamente en este grupo de edad, refuerza la recomendación de que la lactancia materna es el método óptimo de alimentación infantil, tanto para la madre como para el bebé. Se requieren más estudios para explorar los posibles beneficios para las mujeres embarazadas con antecedentes de ansiedad y depresión.





