Mecanismos moleculares del riesgo de suicidio relacionado con el ciclo menstrual

14 de enero de 2026

El artículo examina cómo las fluctuaciones hormonales propias del ciclo menstrual pueden modular el riesgo suicida en mujeres con sensibilidad neurobiológica a los esteroides ováricos. Partiendo de la constatación epidemiológica de que las mujeres en edad reproductiva presentan mayor incidencia de ideación y conductas suicidas, especialmente en periodos de transición hormonal (pubertad, ciclo menstrual, embarazo), la revisión propone que los cambios cíclicos en estradiol, progesterona y su metabolito neuroactivo alopregnanolona pueden actuar como desencadenantes en individuos vulnerables. Estos cambios afectarían sistemas moleculares implicados en la regulación del ánimo, el procesamiento cognitivo y el control conductual, dando lugar a una inestabilidad afectiva que se expresa con particular intensidad durante las fases lútea y perimenstrual.

El estudio analiza seis sistemas neurobiológicos modulados por esteroides ováricos y vinculados a la fisiopatología suicida: los circuitos serotoninérgicos, GABAérgicos y dopaminérgicos; la señalización neurotrófica mediada por BDNF; las vías lipídicas que alteran la integridad y función de membranas neuronales; y el sistema Dehidroepiandrosterona (DHEA). Los autores integran hallazgos de estudios genéticos, neuroimagen, farmacología y manipulación hormonal para delinear posibles mecanismos que expliquen por qué los mismos cambios endocrinos producen efectos distintos entre mujeres. Esta variabilidad constituye el núcleo del modelo de Sensibilidad Afectiva Dimensional a las Hormonas a lo Largo del Ciclo Menstrual (DASH-MC), que concibe la sensibilidad hormonal como un rasgo dimensional y heterogéneo, más que como un fenómeno unitario.

La conclusión subraya que no existe un único mecanismo hormonal capaz de explicar la totalidad de la conducta suicida cíclica. Algunas mujeres serían especialmente vulnerables a los picos de alopregnanolona en fase lútea, que pueden desestabilizar la función del receptor GABA en interacción con fluctuaciones de BDNF o DHEA. Otras reaccionarían de forma más intensa a la caída perimenstrual del estradiol, con descensos en el tono serotoninérgico, deterioro de la modulación dopaminérgica y menor soporte neurotrófico. Estas diferencias podrían explicar la eficacia no convencional de los ISRS en ciertos perfiles y la influencia de variantes genéticas como COMT Val158Met o BDNF Val66Met.

La integración de la dinámica del ciclo menstrual en la neurociencia del suicidio podría impulsar la prevención precisa para una población numerosa y desatendida.

Por Alfredo Calcedo 15 de julio de 2026
Artículo de opinión que cuestiona la existencia de una verdadera “epidemia de autismo”. Aunque los diagnósticos han aumentado de forma muy notable durante las últimas décadas (aumento de casi cinco veces en la prevalencia del autismo entre 2000 y 2022, de 67 a 322 casos por cada 10.000 niños), el autor sostiene que este crecimiento no demuestra necesariamente que haya más niños con autismo grave. Podría explicarse, sobre todo, por la ampliación de los criterios diagnósticos y por una mayor identificación de casos leves. Los datos analizados muestran que, entre 2000 y 2016, aumentaron especialmente los diagnósticos en niños sin deterioro funcional significativo. En cambio, los casos moderados o graves disminuyeron durante ese mismo periodo. Esto hace improbable que el incremento global responda a una nueva causa ambiental, ya que, en ese caso, cabría esperar un aumento en todos los niveles de gravedad. El texto también critica que algunas investigaciones utilicen cuestionarios respondidos por los padres como sustitutos de una evaluación clínica completa. Rasgos como preferir estar solo, tener dificultades para hacer amigos o ser considerado “raro” pueden relacionarse con el autismo, pero no constituyen por sí mismos un diagnóstico. Según el autor, la aparente epidemia refleja una tendencia cultural e institucional hacia el sobrediagnóstico de dificultades infantiles comunes. Por ello, propone evitar discursos alarmistas, utilizar criterios psiquiátricos más consistentes y concentrar los recursos sanitarios en problemas de salud claramente demostrados. ( humanprogress.org )
Por Alfredo Calcedo 15 de julio de 2026
El Tribunal Supremo ha declarado ilegal que una empresa reduzca los incentivos económicos de sus trabajadores por ausencias relacionadas con una enfermedad o con el cuidado de familiares. El caso analizado afectaba a un sistema de retribución variable que premiaba la asistencia al trabajo y descontaba determinadas faltas justificadas. El tribunal reconoce que las empresas pueden adoptar medidas para combatir el absentismo, pero advierte de que no pueden hacerlo vulnerando los derechos fundamentales. Penalizar económicamente las bajas médicas supone tratar peor a quienes se ausentan por razones de salud y puede constituir una discriminación por enfermedad. Además, descontar los permisos destinados al cuidado de hijos o familiares puede provocar una discriminación indirecta hacia las mujeres, ya que siguen asumiendo mayoritariamente estas responsabilidades. Por ello, el Supremo considera que los sistemas de incentivos deben excluir del cómputo estas ausencias protegidas y respetar las leyes sobre igualdad de trato y conciliación familiar. La resolución corresponde a la Sentencia del Tribunal Supremo 522/2026, de 29 de mayo. ( abogadostameram.es )
Por Alfredo Calcedo 15 de julio de 2026
Según ha informado la subdelegación del Gobierno en Sevilla, un joven de 26 años, con graves trastornos psiquiátricos, ha matado en la madrugada de este lunes a sus dos compañeros de celda , en un caso por asfixia y en el otro a golpes. El hombre era un preso preventivo que había sido acusado previamente de un intento de homicidio. El sindicato ACAIP-UGT ha subrayado la profesionalidad demostrada por los funcionarios que intervinieron en una situación de enorme impacto emocional y denuncia que existe un déficit de personal sanitario penitenciario, con más del 75% de las plazas médicas vacantes y apenas 129 médicos para atender a más de 50.000 internos en toda España. ( El Mundo )