Perspectivas de las terapias con GLP-1 para el tratamiento de las adicciones

20 de marzo de 2026

Cada vez hay más evidencia que sugiere que las terapias con GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1) también podrían ser beneficiosas para el tratamiento de los trastornos por consumo de alcohol y otras sustancias (TCS). Esta revisión analiza el panorama actual de las terapias con GLP-1 en el contexto de los TCS.

Resultados: La evidencia preclínica en varios modelos experimentales y especies muestra consistentemente que los agonistas del receptor de GLP-1 (AR-GLP-1) reducen el consumo de drogas y otras conductas adictivas. La investigación hasta la fecha se ha centrado principalmente en el alcohol; sin embargo, también se han estudiado la nicotina, los opioides y los psicoestimulantes. Los estudios de cohortes observacionales que utilizan registros electrónicos de salud sugieren mejoras en los resultados relacionados con el trastorno por consumo de sustancias (TCS) entre las personas tratadas con AR-GLP-1 para otras indicaciones. Los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) han sido limitados, arrojando resultados mixtos pero señales prometedoras en general. Varios ECA están en curso o a punto de comenzar. A pesar de algunas alarmas iniciales de farmacovigilancia, los AR-GLP-1 no parecen causar ni aumentar el riesgo de psicopatología (por ejemplo, depresión, ideación y/o conducta suicida). Algunos estudios recientes sugieren efectos beneficiosos de los AR-GLP-1 en los resultados de salud mental, pero se necesita más investigación.

Conclusiones y relevancia: La justificación para estudiar las terapias con GLP-1 para los TCS está respaldada por evidencia preclínica y clínica observacional. Los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) están surgiendo y son cruciales en este momento para determinar la seguridad y la eficacia de las terapias con GLP-1 en personas con TCS. A la espera de los resultados de los ECA, las terapias con GLP-1 tienen el potencial de ser reutilizadas para los TCS. Sin embargo, existen varias preguntas relevantes que requieren mayor investigación, incluyendo las especificidades del tratamiento con terapias con GLP-1 en el contexto de la adicción (por ejemplo, dosis, duración, taquifilaxia, impacto de la interrupción), las diferencias individuales y los posibles predictores de respuesta, los mecanismos de acción, la interacción con la salud mental y las comorbilidades médicas, el costo y el acceso equitativo a estos tratamientos.

Otro artículo, publicado en TheBMJ, que informa de resultados positivos de los AR-GLP-1 en el tratamiento de las adicciones. 

Por Alfredo Calcedo 4 de mayo de 2026
Un juzgado de Santa Cruz de La Palma investiga a dos altos mandos de la Guardia Civil por la presunta detención ilegal de un médico en Canarias. El facultativo sostiene que fue arrestado sin orden judicial en su propia consulta, delante de pacientes, acusado de dar bajas médicas irregulares a agentes del cuerpo. Según su denuncia, todo comenzó en 2023, cuando se le señaló por supuesta falsificación de documentos. La causa se archivó en la justicia ordinaria por falta de pruebas, pero los mandos insistieron y llevaron el asunto a la justicia militar, pese a que el médico es civil, con el mismo resultado de archivo. El médico explica que emitía las bajas siguiendo informes de especialistas y que nunca recibió avisos de irregularidades sanitarias. Aun así, relata un acoso continuado, con una detención humillante, trato degradante y numerosas acusaciones falsas. Ahora, el médico ha presentado una querella en la que acusa a varios mandos de acoso y actuaciones ilegales para presionarlo y frenar la concesión de bajas a los agentes, lo que ha llevado a la Justicia a investigarlos. ( The Objective )
Por Alfredo Calcedo 4 de mayo de 2026
Estudio observacional de cohorte retrospectiva que analiza, a partir de datos de seguros de salud en Estados Unidos, la prevalencia de demencia en personas con un diagnóstico de TEA, comparándolos con la población general. Para ello, los autores revisaron datos enlazados de Medicaid y Medicare de más de 114 000 personas con TEA mayores de 30 años, seguidas entre 2014 y 2016. El estudio distingue entre personas con TEA sin discapacidad intelectual y aquellas con ambas condiciones. Los resultados indican que la demencia aparece con más frecuencia en personas con autismo. Aproximadamente un 8% de los adultos con autismo presentan este diagnóstico, una cifra notablemente mayor que en quienes no tienen este trastorno ( J AMA Network ). Además, este porcentaje aumenta de forma muy marcada con la edad. En las personas mayores de 65 años, la prevalencia supera el 30 %. El riesgo aún es más alto cuando el autismo se acompaña de discapacidad intelectual. El estudio también muestra que la demencia puede aparecer antes, a menudo antes de los 65 años, y que factores como la depresión o enfermedades cardiovasculares aumentan esa probabilidad. En conjunto, la investigación sugiere que el autismo no protege frente al deterioro cognitivo con la edad, sino que puede implicar una mayor vulnerabilidad, lo que plantea la necesidad de mejorar la atención y planificación de cuidados en esta población. Los autores advierten de varias limitaciones, como el uso de datos administrativos y la ausencia de evaluaciones clínicas directas. Aun así, concluyen que los hallazgos subrayan la necesidad de preparar los sistemas sanitarios para atender a una población con TEA que envejece y tiene mayor riesgo de demencia. Comentado en Psychiatric Times .
Por Alfredo Calcedo 4 de mayo de 2026
Artículo a propósito de un caso que cuenta la historia de una mujer de 39 años con depresión mayor y ansiedad que retomó el tratamiento con bupropión, un antidepresivo que ya le había funcionado bien en el pasado. Comenzó con una dosis baja, que se fue aumentando con el tiempo para mejorar sus síntomas depresivos. Al subir la dosis a 450 mg diarios, apareció un zumbido constante en ambos oídos, especialmente molesto en silencio y por la noche. No había otros cambios en su vida ni tomaba otros fármacos, por lo que se sospechó que el bupropión era la causa. Ante esta situación, su psiquiatra decidió reducir la dosis. Con el descenso a 300 mg diarios, el zumbido fue disminuyendo poco a poco hasta volverse ocasional y tolerable, sin desaparecer del todo. A pesar de que se le ofreció cambiar de antidepresivo para eliminar el síntoma, la paciente prefirió continuar con bupropión porque seguía ayudándole de forma clara con la depresión. Las revisiones médicas y auditivas no mostraron alteraciones, y otros especialistas coincidieron en el diagnóstico de tinnitus inducido por el fármaco. El artículo concluye que el tinnitus puede ser un efecto secundario del bupropión relacionado con la dosis y, en muchos casos, reversible. Destaca la importancia de ajustar la dosis y valorar junto al paciente el equilibrio entre beneficios y efectos adversos, así como vigilar el impacto del tinnitus en la salud mental. Comentado en Psychiatric Times