La depresión como factor de riesgo de demencia y deterioro cognitivo en la diabetes mellitus tipo 2

23 de marzo de 2026

La depresión es muy frecuente entre las personas con diabetes mellitus tipo 2 (DM2) y se reconoce cada vez más como un posible factor que contribuye a resultados cognitivos adversos. Si bien tanto la depresión como la diabetes aumentan de forma independiente el riesgo de deterioro cognitivo y demencia, su impacto combinado en la salud cognitiva sigue siendo un área de creciente interés clínico. Esta revisión sistemática tuvo como objetivo evaluar la asociación entre la depresión y los resultados cognitivos en personas con DM2.

Se realizó una búsqueda sistemática de la literatura en PubMed para identificar estudios relevantes publicados entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2025. La búsqueda final se realizó el 15 de febrero de 2026. Se incluyeron los estudios en los que se evaluó la depresión al inicio del estudio y los resultados cognitivos se evaluaron longitudinalmente mediante el diagnóstico de demencia incidente o pruebas cognitivas repetidas, lo que permitió evaluar las trayectorias del declive cognitivo.

Seis estudios cumplieron con los criterios de elegibilidad predefinidos y se incluyeron en la síntesis cualitativa. En todos los estudios incluidos, la depresión se asoció consistentemente con resultados cognitivos adversos en personas con diabetes tipo 2. Los estudios de cohortes longitudinales demostraron un mayor riesgo de demencia incidente, con razones de riesgo que oscilaron aproximadamente entre 2,17 y 2,59. Otros estudios informaron un deterioro cognitivo acelerado o un mayor riesgo de deterioro cognitivo leve entre personas con depresión y diabetes coexistentes.

En resumen, la depresión parece ser un factor de riesgo importante y potencialmente modificable para el deterioro cognitivo y la demencia en personas con diabetes tipo 2. La identificación temprana y el manejo eficaz de los síntomas depresivos en pacientes con diabetes pueden ayudar a reducir el riesgo de resultados cognitivos adversos y a preservar la salud cognitiva en esta población de alto riesgo.

Por Alfredo Calcedo 7 de mayo de 2026
La Proposición de Ley Orgánica presentada por el Grupo Parlamentario Socialista, propone reformar la forma en que se tramitan los internamientos involuntarios por razones de salud mental (antes por trastorno psíquico) en el artículo 763 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. El texto parte de un cambio profundo en la manera de entender la discapacidad, en línea con la reforma del artículo 49 de la Constitución y con la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Se deja atrás una visión asistencial y se refuerza la idea de que las personas con discapacidad son titulares plenos de derechos. La iniciativa responde también a una carencia legal detectada desde hace años: el Tribunal Constitucional declaró que esta materia debía regularse mediante ley orgánica por implicar privación de libertad, algo que aún no se había corregido. La proposición busca así mayor seguridad jurídica y una protección más sólida de los derechos fundamentales. La reforma introduce un nuevo capítulo en la ley que distingue tres tipos de internamiento: asistencial, terapéutico y por urgencia vital. En todos los casos se refuerza el control judicial, el derecho a ser oído, la segunda opinión de otro psiquiatra, la asistencia letrada obligatoria desde el inicio y la revisión periódica de la medida. El internamiento se concibe como una opción excepcional, limitada en el tiempo y nunca basada solo en la existencia de una discapacidad. Además, se establecen garantías específicas cuando la persona afectada es menor de edad. [congreso.es] Sin duda, esta proposición de ley introduce mayores garantía legales, tal como lo exige la Constitución, la Convención de Nueva York y el TEDH, sin embargo, estas garantías procesales solo son reales si tienen detrás medios materiales y personales para hacerlas efectivas, aspectos no mencionados en esta propuesta de ley, por lo que existe el riesgo de convertirse solo en una garantía meramente formal o un cuello de botella que retrasa ingresos necesarios. Para mas detalle aconsejamos la lectura del post del profesor Alfredo Calcedo .
Por Alfredo Calcedo 7 de mayo de 2026
Varios artículos publicados en BMJ sobre las opiniones acerca de la salud mental de Trump: ¿Deberían los médicos expresar su preocupación por la salud mental de un presidente? https://www.bmj.com/content/393/bmj.s741 ¿Son éticas o peligrosas las especulaciones de los profesionales de la salud en los medios de comunicación? https://www.bmj.com/content/393/bmj.s750 Diagnosticar al presidente Trump y tratar el Alzheimer: las complejidades de la salud cerebral. https://www.bmj.com/content/393/bmj.s823
Por Alfredo Calcedo 7 de mayo de 2026
Concentraciones bajas en sangre de vitamina D en la edad adulta tardía se han asociado con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia clínica. Sin embargo, se desconoce si la vitamina D sérica al inicio de la mediana edad se asocia con marcadores de neuroimagen de demencia preclínica. El objetivo de este estudio de cohorte prospectivo fue determinar la asociación entre la vitamina D sérica al inicio de la mediana edad (edad media de la muestra 39 años) y la carga posterior de tau y amiloide en la tomografía por emisión de positrones (PET) cerebral, en una cohorte de adultos sin demencia. RESULTADOS En una muestra de individuos sin demencia, un nivel sérico más alto de 25(OH)D al comienzo de la mediana edad se asoció 16 años después, con una menor carga de depósito de proteína tau en la PET cerebral, pero no se asoció con una menor deposición de amiloide en la PET. Este efecto fue notable tanto para el depósito global de tau como para la carga de tau en una región compuesta que incluía algunas de las regiones afectadas más tempranamente en la demencia por EA (corteza entorrinal, giro parahipocampal, giro fusiforme, amígdala y las cortezas temporal inferior y media). Comentado en Geriatricarea