Posibles efectos del LSD en la función cardiovascular

25 de julio de 2025

 

La dietilamida del ácido lisérgico (LSD) es un agente psicodélico derivado del cornezuelo de centeno que produce efectos perceptivos y psíquicos de sensaciones intensificadas al actuar sobre las vías dopaminérgicas, adrenérgicas y serotoninérgicas en el cerebro y la periferia, con el receptor 5-hidroxitriptamina 2A (5-HT2A) como diana principal del LSD. Su acción sobre estos receptores en el sistema nervioso central está comparativamente bien estudiada con respecto a los efectos psicodélicos; sin embargo, en la literatura actual existen evidencias especulativas de efectos cardioprotectores atribuidos al uso de esta sustancia, a pesar de que la ingestión aguda provoca taquicardia e hipertensión, al igual que otros psicodélicos.

Esta revisión no asume un beneficio terapéutico, sino que tiene como objetivo explorar los mecanismos por los cuales el LSD puede influir en la salud cardiovascular mediante la exploración de los mecanismos subyacentes y la comparación de la literatura existente, ya que este tema es de creciente importancia dado que se están realizando esfuerzos significativos para comercializar psicodélicos como medicamentos

Conclusiones:

El LSD es una lisergamida con efectos agonistas y antagonistas en el SNC y zonas periféricas, como las plaquetas y las células musculares lisas vasculares, respectivamente. El LSD estimula el sistema simpático central, lo que provoca cambios en el sistema cardiovascular. Estos cambios se producen debido a la estimulación de los receptores 5HT2A, lo que provoca taquicardia, hipertensión arterial, dilatación pupilar (midriasis) y aumento de la temperatura corporal (hipertermia). El LSD, al ser un antagonista en el sistema periférico, causa una disminución de la agregación plaquetaria, una disminución de la proliferación de las células musculares lisas vasculares y una reducción de la liberación de citocinas por parte de los leucocitos. En consecuencia, podría observarse una posible disminución en la frecuencia de eventos ateroscleróticos.

Diversos psicodélicos poseen la propiedad de inhibir las respuestas inmunitarias innatas y adaptativas. La disminución de las respuestas inflamatorias y la producción de antígenos suelen ser los resultados más comunes. En resumen, las drogas recreativas tienen efectos tanto inmediatos como prolongados, que pueden provocar disfunción cardiovascular. Sin embargo, aún se requiere una investigación exhaustiva de las posibles ventajas y desventajas del uso del LSD en un contexto terapéutico. Se necesitarán ensayos clínicos que evalúen los beneficios psicológicos del LSD en pacientes con afecciones cardíacas para comprender mejor cómo el LSD puede afectar las afecciones cardíacas preexistentes, mientras que se requerirán estudios epidemiológicos más detallados que consideren las dosis y el número de veces que se ha usado el LSD para comprender mejor los posibles riesgos para la población general.

Por Alfredo Calcedo 22 de mayo de 2026
El cannabidiol (CBD) es un cannabinoide que se encuentra de forma natural en Cannabis sativa y que recientemente se ha estudiado como una nueva opción terapéutica para la esquizofrenia y trastornos relacionados. El CBD es un agonista parcial de los receptores de dopamina D2, lo que puede contribuir a sus efectos antipsicóticos en dosis altas (800–1000 mg/día) combinado con su actividad agonista parcial de los receptores 5HT1A, compartida con los antipsicóticos de tercera generación (aripiprazol, brexpiprazol), que también puede explicar los efectos ansiolíticos, antidepresivos y antipsicóticos del CBD. Esta revisión sistemática y metaanálisis evalúa la eficacia del CBD como terapia complementaria para los síntomas positivos y negativos en los trastornos del espectro de la esquizofrenia. Los resultados mostraron que el CBD produjo una mejoría estadísticamente significativa, aunque pequeña, en los síntomas generales y en los síntomas positivos, como delirios o alucinaciones. También hubo cierta mejoría en los síntomas psicopatológicos generales evaluados por la escala PANSS. Sin embargo, el CBD no mostró beneficios claros sobre los síntomas negativos, como la apatía, el aislamiento social o la falta de motivación. Además, las tasas de abandono del tratamiento fueron similares entre quienes recibieron CBD y quienes tomaron placebo, lo que sugiere una buena tolerancia. El trabajo destaca que el CBD podría actuar sobre sistemas biológicos relacionados con la dopamina y el sistema endocannabinoide, sin producir los efectos psicóticos asociados al THC. Aun así, los autores advierten que el número de estudios todavía es pequeño y que existen limitaciones metodológicas importantes, como diferencias en dosis y duración de los tratamientos. Por ello, consideran que el CBD es una opción prometedora, pero todavía experimental, que necesita investigaciones más amplias y rigurosas antes de recomendarse de forma generalizada en esquizofrenia. (Springer)
Por Alfredo Calcedo 22 de mayo de 2026
Cuando las personas están en peligro, especialmente en riesgo de suicidio, las soluciones ás simples pueden salvar más vidas. El artículo describe cómo, durante años, los sistemas de ayuda para la prevención del suicidio fueron complejos, difíciles de recordar o de usar en momentos de crisis. En esas circunstancias, cualquier obstáculo —aunque sea pequeño— puede impedir que alguien pida ayuda. El artículo pone de ejemplo cómo la simplificación de una línea telefónica de crisis para prevención del suicidio en un número corto (de 3 cifras) y fácil de recordar (988), acompañado de más recursos y mejor organización, ha permitido que más personas accedieran rápidamente al apoyo que necesitaban. Con el tiempo, se observó una disminución significativa en las muertes por suicidio, especialmente entre jóvenes, lo que sugiere que la accesibilidad inmediata es clave. [ news.harvard.edu ] En salud pública, la eficacia no siempre depende de soluciones complejas o innovaciones sofisticadas, sino de eliminar barreras. Hacer que la ayuda sea visible, directa y fácil puede marcar la diferencia entre actuar o no hacerlo en un momento crítico. En definitiva, el autor concluye que simplificar el acceso a la ayuda no solo mejora los sistemas, sino que literalmente puede significar la vida para muchas personas.
Por Alfredo Calcedo 22 de mayo de 2026
El artículo describe cómo, tras superar la infección aguda por COVID‑19, muchas personas continúan un recorrido inesperado marcado por síntomas persistentes que afectan al cerebro y la mente. Este cuadro, conocido como COVID prolongado, puede aparecer semanas después y mantenerse durante meses, incluso en pacientes que tuvieron formas leves de la enfermedad. [merckmanuals.com] A lo largo del tiempo, los pacientes relatan una constelación de síntomas neuropsiquiátricos que suele incluir fatiga intensa, dolor de cabeza, trastornos del sueño, disfunción autonómica y dificultades cognitivas —a menudo descritas como “niebla mental”— con problemas de atención y memoria. A estos se suman con frecuencia ansiedad, depresión y estrés postraumático, que reflejan tanto el impacto biológico del virus como la experiencia vivida durante la enfermedad. [ onlinelibr....wiley.com ] Estas manifestaciones no tienen una única causa. Más bien, parecen surgir de una combinación de factores: inflamación persistente, alteraciones inmunológicas, daño vascular o efectos indirectos de la enfermedad grave y la hospitalización. [ merckmanuals.com ] En este escenario, el artículo subraya la importancia de un enfoque clínico integral. No existe un tratamiento específico, por lo que la atención se centra en aliviar los síntomas, acompañar al paciente y adaptar la rehabilitación a cada caso. Así, el COVID prolongado se presenta como una condición compleja y variable, donde la recuperación no es lineal y exige comprender al paciente más allá de la fase aguda de la enfermedad. Si bien se requiere mayor investigación sobre los mecanismos subyacentes y los posibles tratamientos, los psiquiatras están intrínsecamente capacitados para participar en las evaluaciones de COVID persistente y brindar un tratamiento de apoyo y específico. La evaluación de las comorbilidades psiquiátricas y médicas generales, la colaboración con otras especialidades y disciplinas médicas, y la planificación integral del tratamiento siguen siendo la base del tratamiento de la COVID persistente. Ante la creciente prevalencia de la COVID persistente, es fundamental que los psiquiatras adquieran mayor familiaridad y competencia en la evaluación y el manejo de las secuelas neuropsiquiátricas de la COVID-19. (Am J Psych)