Rotar sin tutor fijo afecta a la salud mental de los MIR

23 de marzo de 2026

Este estudio examina cómo la ausencia de tutores fijos durante las rotaciones impactó en la salud mental de los MIR y EIR, especialmente en el contexto disruptivo de la pandemia de Covid‑19. La investigación revela que el ecosistema formativo de los residentes se vio “alterado profundamente”, dando lugar a un marcado déficit formativo: la atención centrada casi exclusivamente en el coronavirus sepultó el aprendizaje sobre patologías crónicas y frecuentes, generando lo que los autores denominan conocimiento enterrado.

A ello se sumó la deslocalización y el cambio constante de roles. Muchos residentes fueron enviados a urgencias, hospitales de campaña o centros rurales, asumiendo tareas de triaje consideradas de escaso valor educativo. Paralelamente, el paso abrupto a la formación online acentuó el aislamiento, amplificando sentimientos de soledad, abandono e inseguridad en la toma de decisiones.

La figura del tutor emergió como un elemento protector, pero su ausencia estable en las rotaciones se convirtió en una de las fuentes principales de estrés. La saturación burocrática y la dependencia de protocolos sustituyeron el acompañamiento formativo, generando despersonalización en el aprendizaje.

El estudio concluye que esta experiencia dejó huellas emocionales significativas y ofrece una advertencia: comprender estos efectos es clave para diseñar estrategias que protejan la formación y el bienestar de futuros residentes ante crisis similares.

Comentado en Redacción Médica

Por Alfredo Calcedo 7 de mayo de 2026
La Proposición de Ley Orgánica presentada por el Grupo Parlamentario Socialista, propone reformar la forma en que se tramitan los internamientos involuntarios por razones de salud mental (antes por trastorno psíquico) en el artículo 763 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. El texto parte de un cambio profundo en la manera de entender la discapacidad, en línea con la reforma del artículo 49 de la Constitución y con la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Se deja atrás una visión asistencial y se refuerza la idea de que las personas con discapacidad son titulares plenos de derechos. La iniciativa responde también a una carencia legal detectada desde hace años: el Tribunal Constitucional declaró que esta materia debía regularse mediante ley orgánica por implicar privación de libertad, algo que aún no se había corregido. La proposición busca así mayor seguridad jurídica y una protección más sólida de los derechos fundamentales. La reforma introduce un nuevo capítulo en la ley que distingue tres tipos de internamiento: asistencial, terapéutico y por urgencia vital. En todos los casos se refuerza el control judicial, el derecho a ser oído, la segunda opinión de otro psiquiatra, la asistencia letrada obligatoria desde el inicio y la revisión periódica de la medida. El internamiento se concibe como una opción excepcional, limitada en el tiempo y nunca basada solo en la existencia de una discapacidad. Además, se establecen garantías específicas cuando la persona afectada es menor de edad. [congreso.es] Sin duda, esta proposición de ley introduce mayores garantía legales, tal como lo exige la Constitución, la Convención de Nueva York y el TEDH, sin embargo, estas garantías procesales solo son reales si tienen detrás medios materiales y personales para hacerlas efectivas, aspectos no mencionados en esta propuesta de ley, por lo que existe el riesgo de convertirse solo en una garantía meramente formal o un cuello de botella que retrasa ingresos necesarios. Para mas detalle aconsejamos la lectura del post del profesor Alfredo Calcedo .
Por Alfredo Calcedo 7 de mayo de 2026
Varios artículos publicados en BMJ sobre las opiniones acerca de la salud mental de Trump: ¿Deberían los médicos expresar su preocupación por la salud mental de un presidente? https://www.bmj.com/content/393/bmj.s741 ¿Son éticas o peligrosas las especulaciones de los profesionales de la salud en los medios de comunicación? https://www.bmj.com/content/393/bmj.s750 Diagnosticar al presidente Trump y tratar el Alzheimer: las complejidades de la salud cerebral. https://www.bmj.com/content/393/bmj.s823
Por Alfredo Calcedo 7 de mayo de 2026
Concentraciones bajas en sangre de vitamina D en la edad adulta tardía se han asociado con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia clínica. Sin embargo, se desconoce si la vitamina D sérica al inicio de la mediana edad se asocia con marcadores de neuroimagen de demencia preclínica. El objetivo de este estudio de cohorte prospectivo fue determinar la asociación entre la vitamina D sérica al inicio de la mediana edad (edad media de la muestra 39 años) y la carga posterior de tau y amiloide en la tomografía por emisión de positrones (PET) cerebral, en una cohorte de adultos sin demencia. RESULTADOS En una muestra de individuos sin demencia, un nivel sérico más alto de 25(OH)D al comienzo de la mediana edad se asoció 16 años después, con una menor carga de depósito de proteína tau en la PET cerebral, pero no se asoció con una menor deposición de amiloide en la PET. Este efecto fue notable tanto para el depósito global de tau como para la carga de tau en una región compuesta que incluía algunas de las regiones afectadas más tempranamente en la demencia por EA (corteza entorrinal, giro parahipocampal, giro fusiforme, amígdala y las cortezas temporal inferior y media). Comentado en Geriatricarea