Un problema al margen del sistema: el trastorno del espectro autista (TEA) en adultos
El artículo comenta como muchas personas adultas, sobre todo mayores de 40 años, tienen autismo leve sin diagnosticar. Durante años, el autismo se relacionó solo con la infancia y con casos graves, por eso estos perfiles han pasado desapercibidos. El diagnóstico tardío suele darse tras muchos años de estrés, ansiedad, problemas laborales y sociales. Un ejemplo es María, que fue diagnosticada en la adultez y pudo entender mejor sus dificultades y mejorar su calidad de vida. El diagnóstico es importante porque permite acceder a terapia, apoyo y adaptaciones, demostrando que nunca es tarde para mejorar.





