Uso y abuso del fentanilo en España: situación actual
17 de octubre de 2025
Artículo publicado en El Medico Interactivo que analiza el panorama actual sobre el uso clínico y el potencial abuso del fentanilo en España, destacando su regulación, indicaciones terapéuticas, farmacología y riesgos asociados.
Regulación legal
- El fentanilo está regulado como estupefaciente bajo la Ley 17/1967 y el Real Decreto 1675/2012. Su prescripción requiere recetas oficiales específicas y un registro estricto de dispensación. Desde 2021, se ha implementado un visado obligatorio para las presentaciones de liberación inmediata en dolor crónico no oncológico.
Tendencias de consumo
- Aunque el uso de opioides ha aumentado moderadamente en España entre 2017 y 2023, el tramadol sigue siendo el más consumido, seguido por el fentanilo. Las vías transdérmicas son las más utilizadas, mientras que las transmucosas han disminuido notablemente, posiblemente por medidas de control más estrictas.
Presentaciones disponibles
- El fentanilo se comercializa en múltiples formas:
- Transdérmicos: para dolor crónico intenso.
- Sublinguales, bucales, nasales: para dolor irruptivo oncológico.
- Inyectables: uso exclusivo en anestesia y cuidados críticos.
- Cada presentación tiene indicaciones específicas, y su uso fuera de estas requiere justificación clínica y consentimiento informado.
Farmacología
- Es un agonista μ-opioide con potencia analgésica 100 veces superior a la morfina. Su farmacocinética varía según la vía de administración, siendo muy lipofílico y metabolizado principalmente por CYP3A4. Tiene efectos analgésicos potentes, pero también riesgos como depresión respiratoria, sedación, rigidez muscular y estreñimiento.
Riesgos de abuso
- Aunque el abuso en España es limitado (solo el 1,5% obtiene opioides sin receta), se advierte sobre el riesgo de dependencia, especialmente con formulaciones de liberación inmediata. Se recomienda vigilancia continua, revisión periódica del tratamiento y evaluación de efectos secundarios.
Aspectos legales
- El uso no médico del fentanilo está penalizado por el Código Penal español, con penas de prisión y multas. El consumo personal no es delito, pero sí una infracción administrativa grave.

La decisión del Gobierno de retirar a Antonio Vallejo-Nájera la Gran Cruz de la Sanidad ha reabierto el debate sobre una de las etapas más oscuras de la psiquiatría española. Médico militar, catedrático y figura influyente del franquismo, Vallejo-Nájera puso su prestigio científico al servicio de una ideología que presentaba al adversario político como un ser biológica y moralmente inferior. En sus obras defendió una eugenesia basada en la “Hispanidad” y consideró que las ideas democráticas y marxistas contaminaban la supuesta pureza de la raza. Durante la Guerra Civil dirigió investigaciones con prisioneros republicanos para buscar las llamadas “raíces biopsíquicas del marxismo” y demostrar que sus seguidores eran enfermos mentales. Estos estudios, realizados en cárceles y campos de concentración, pretendían ofrecer una justificación científica a la represión. Su pensamiento tuvo además un marcado componente misógino. Atribuyó la participación política de las mujeres republicanas a desequilibrios mentales, debilidad psicológica y desviaciones sexuales, llegando a calificarlas como “revolucionarias natas”. Sus teorías también contribuyeron a legitimar la separación de los hijos de las presas republicanas. Así, la psiquiatría fue utilizada para transformar al vencido como enfermo, justificar su exclusión y presentar la represión franquista como una supuesta regeneración nacional. ( redaccionmedica.com )

El uso de la contención mecánica en los hospitales psiquiátricos podría aumentar a corto plazo el riesgo de tromboembolismo venoso, que incluye la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar. Para estudiar esta relación, los investigadores analizaron los registros de todos los hospitales psiquiátricos de Dinamarca entre 2000 y 2022. El estudio incluyó a 24.423 pacientes adultos sometidos a contención mecánica o química. Durante los 30 días posteriores, se produjeron 3,5 casos de tromboembolismo por cada 1.000 pacientes sometidos a contención mecánica, frente a 1,7 casos por cada 1.000 entre quienes recibieron contención química. Esto supone aproximadamente el doble de riesgo, aunque la diferencia absoluta fue pequeña: se estimó un episodio adicional por cada 548 pacientes inmovilizados mecánicamente. Un segundo análisis comparó distintos periodos de riesgo dentro de los mismos pacientes. En los 14 días posteriores a la contención mecánica, la tasa de tromboembolismo fue unas cuatro veces y media superior a la observada durante los periodos de referencia. Conclusiones: La sujeción mecánica se asoció con un mayor riesgo de tromboembolismo venoso (TEV). Si bien el riesgo absoluto fue bajo, estos hallazgos resaltan la importancia de las estrategias preventivas para reducir el riesgo de TEV en pacientes expuestos a sujeción mecánica. ( BMJ) Editorial relacionada : El riesgo de tromboembolismo venoso tras la contención química parece similar al de otros pacientes hospitalizados, mientras que la contención mecánica podría elevarlo aún más. Aunque esta última se reserva como medida de seguridad excepcional, faltan pruebas sólidas de que produzca beneficios clínicos. Por ello, resulta prioritario reducir su uso y evaluar alternativas, vigilando que no desplacen el riesgo hacia la contención química. También se necesitan mejores métodos de prevención y tromboprofilaxis adaptados a los pacientes psiquiátricos.

La hija de una mujer de 72 años ha presentado una reclamación contra el Hospital de Fuenlabrada después de que, según denuncia, una psiquiatra planteara a su madre la posibilidad de solicitar la eutanasia. La paciente, con una discapacidad reconocida del 92%, había ingresado tras varios intentos de suicidio y atravesaba una situación de intenso sufrimiento psíquico. La familia considera que mencionar la eutanasia en ese contexto fue inadecuado. La hija sostiene que su madre acudió al hospital para recuperar las ganas de vivir, no para conocer una vía legal para morir. Tras pedir explicaciones, la psiquiatra habría defendido que se trataba de una alternativa reconocida como derecho, postura que también habría respaldado el responsable del servicio. La reclamación solicita investigar tanto esta actuación como la atención psiquiátrica recibida durante años. El hospital, por su parte, niega que se ofreciera la eutanasia en los términos descritos y afirma que únicamente fue mencionada dentro de una intervención terapéutica destinada a reducir riesgos y garantizar la seguridad de la paciente. ( El Mundo )


