Aumento farmacológico para personas con depresión resistente al tratamiento
El artículo revisa las estrategias de potenciación farmacológica para personas con depresión resistente al tratamiento, es decir, pacientes que continúan presentando síntomas relevantes a pesar de haber recibido tratamientos antidepresivos adecuados. En lugar de sustituir el antidepresivo inicial, estas estrategias consisten en añadir un segundo fármaco con el objetivo de mejorar la respuesta clínica. (BrJPsych)
Los autores analizan la evidencia disponible procedente de ensayos clínicos y metaanálisis sobre distintos grupos de medicamentos utilizados como potenciadores. Entre ellos destacan algunos antipsicóticos atípicos, el litio, los moduladores glutamatérgicos y otros fármacos con mecanismos de acción diversos. La revisión señala que no todas las estrategias cuentan con el mismo nivel de respaldo científico y que la calidad de la evidencia es variable.
Los resultados sugieren que ciertos antipsicóticos, especialmente el aripiprazol y otros fármacos de la misma familia, presentan algunos de los datos más consistentes de eficacia. El litio también continúa siendo una opción relevante, aunque su uso exige monitorización clínica y analítica. Por el contrario, algunas combinaciones ampliamente utilizadas en la práctica, como la adición de mirtazapina a un ISRS o un IRSN, han mostrado beneficios limitados o inconsistentes en estudios controlados. (MDPI)
La principal conclusión es que la potenciación farmacológica puede ser útil en determinados pacientes con depresión resistente, pero la elección del tratamiento debe individualizarse, valorando cuidadosamente la eficacia, la tolerabilidad, las comorbilidades y las preferencias del paciente. Además, los autores subrayan la necesidad de disponer de estudios más sólidos para establecer recomendaciones definitivas.




