Lentillas que estimulan el cerebro para tratar la depresión

11 de junio de 2026

La electrónica portátil ha avanzado mucho en los últimos años y ha permitido crear dispositivos capaces de monitorizar la salud y actuar sobre diferentes funciones del organismo. Entre ellos destacan las lentes de contacto inteligentes, que hasta ahora se habían utilizado principalmente para controlar enfermedades metabólicas o trastornos oculares. Sin embargo, su potencial para tratar enfermedades mentales apenas se había explorado.

Un grupo de investigadores ha desarrollado una lente de contacto blanda capaz de aplicar una estimulación eléctrica especial a través del ojo con el objetivo de tratar la depresión de forma no invasiva. La idea se basa en que el ojo mantiene una estrecha conexión con distintas áreas cerebrales relacionadas con el estado de ánimo, como el hipocampo, la corteza prefrontal y la amígdala.

La lente incorpora electrodos transparentes y flexibles fabricados con capas ultrafinas de óxido de galio y platino. Estos generan dos señales eléctricas de alta frecuencia que se combinan en la retina para producir una estimulación de baja frecuencia capaz de influir en circuitos cerebrales profundos sin afectar significativamente a otras zonas.

Para evaluar su eficacia, los investigadores utilizaron ratones con síntomas similares a la depresión inducidos por estrés. Los animales tratados mostraron mejoras en el comportamiento, una recuperación de la comunicación entre regiones cerebrales implicadas en la regulación emocional y una normalización de diversos marcadores biológicos relacionados con la depresión. Además, herramientas de aprendizaje automático confirmaron diferencias claras entre los animales tratados y los no tratados.

Los resultados sugieren que esta lente de contacto podría convertirse en una nueva estrategia bioelectrónica no invasiva para el tratamiento de la depresión y, posiblemente, de otros trastornos cerebrales.

Comentado en Telecinco.

Por Alfredo Calcedo 24 de julio de 2026
El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud ha aprobado un nuevo Manual de Buenas Prácticas en Eutanasia para acelerar los casos urgentes y reducir las diferencias entre comunidades autónomas. La guía recomienda acortar el plazo habitual entre las dos solicitudes cuando exista riesgo inminente de muerte o pérdida de capacidad, siempre con justificación médica y sin eliminar las garantías legales. El manual refuerza además el papel de la enfermería, que acompañará al paciente durante todo el proceso, preparará el entorno y apoyará a familiares y cuidadores. También impulsa unidades administrativas de apoyo para coordinar a los profesionales y homogeneizar la prestación en todo el país. Entre otras novedades, permite aplazar la eutanasia hasta seis meses, suspender temporalmente el procedimiento por circunstancias excepcionales e introduce un apartado para la donación de órganos. ( elpais.com )
Por Alfredo Calcedo 24 de julio de 2026
La decisión de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos de no financiar públicamente donanemab, comercializado como Kisunla, ha abierto un enfrentamiento entre el Ministerio de Sanidad y Eli Lilly. La compañía lamenta que el tratamiento vuelva a quedar fuera del Sistema Nacional de Salud y recuerda que, tras más de 35 años de investigación, es uno de los primeros medicamentos capaces de modificar parcialmente la evolución del alzhéimer, y no solo de aliviar sus síntomas. Su presidente en España sostiene que el fármaco puede reducir el riesgo de progresión clínica y reclama que la innovación llegue de forma equitativa a los pacientes que cumplen los criterios para recibirla. Frente a esta postura, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, asegura que el Ministerio lleva más de un año estudiando cómo incorporar tanto donanemab como lecanemab. Sanidad considera, sin embargo, que el beneficio clínico demostrado es limitado en relación con su elevado coste. Además, ambos tratamientos presentan riesgos relevantes y exigen pruebas diagnósticas, controles especializados y circuitos asistenciales específicos. Padilla afirma que el Gobierno estaba dispuesto a financiar estos avances como un primer paso, pero no encontró suficiente colaboración para alcanzar un acuerdo sostenible. Pese al rechazo, el Ministerio mantiene abierta la negociación con Lilly para buscar unas condiciones que garanticen seguridad, equidad y viabilidad económica. ( redaccionmedica.com ) Noticias relacionadas: Neurología pide a Sanidad que reconsidere financiar fármacos de alzhéimer La Confederación Española de Alzheimer reacciona con dureza a la no financiación pública de fármacos.  Medicamentos vs Cuidados . El reto de la asignación racional de recursos
Por Alfredo Calcedo 24 de julio de 2026
El artículo presenta un caso de trastorno obsesivo-compulsivo en el que las obsesiones adoptaban la forma de imágenes mentales extremadamente vívidas, hasta el punto de parecer experiencias psicóticas. El paciente describía escenas intrusivas, no deseadas y angustiosas que aparecían repetidamente en su mente. Su intensidad y claridad podían confundirse con alucinaciones, planteando inicialmente dudas sobre la presencia de un trastorno psicótico. Sin embargo, una exploración psicopatológica detallada permitió establecer diferencias fundamentales. El paciente reconocía que las imágenes procedían de su propia mente, conservaba conciencia de su carácter irracional, intentaba resistirse a ellas y experimentaba un intenso malestar. Además, estas experiencias estaban vinculadas a temores obsesivos y a rituales mentales destinados a neutralizarlas. No existía la convicción firme ni la atribución externa características de las alucinaciones o los delirios. El caso subraya que el contenido extraño o la viveza de una experiencia no bastan para diagnosticar psicosis. Es necesario valorar cuidadosamente su origen subjetivo, el grado de insight, la resistencia, la certeza con la que se mantiene y su relación con las compulsiones. Una clasificación errónea podría conducir a tratamientos centrados innecesariamente en antipsicóticos y retrasar el abordaje específico del trastorno obsesivo-compulsivo, basado en fármacos serotoninérgicos y terapia cognitivo-conductual con exposición y prevención de respuesta. ( cureus.com )