Por Alfredo Calcedo
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23 de marzo de 2026
Una revisión Cochrane describe cómo algo tan sencillo como unas gotas de azúcar (sacarosa) puede aliviar la sensación de dolor en recién nacidos por las punciones hospitalarias . Durante sus primeros días de vida, especialmente en las unidades de cuidados intensivos neonatales, muchos bebés —prematuros y a término— afrontan repetidos procedimientos dolorosos mientras sus sistemas de regulación del dolor aún son inmaduros. Prevenir o tratar el dolor procedimental en neonatos hospitalizados es importante ya que la exposición a dolor agudo repetido y no tratado en las primeras etapas de la vida puede conducir a cambios a corto y largo plazo en la estructura y conectividad del sistema somatosensorial, como se ha demostrado en estudios de neuroimagen. Desde hace décadas se utiliza una solución dulce de azúcar que se coloca en la boca del recién nacido poco antes de los procedimientos con aguja. Sin embargo, faltaban evidencias sólidas sobre su eficacia en procedimientos específicos como la venopunción. La revisión, que analizó 29 ensayos con más de 2.700 bebés, confirma que la sacarosa reduce el dolor durante e inmediatamente después del pinchazo, y que su efecto es aún mayor si se combina con succión no nutritiva. Los estudios no reportaron efectos adversos a corto plazo, aunque se necesitan más investigaciones para conocer los posibles efectos del uso repetido. Pese a que su aplicación está extendida, los autores observan una notable variabilidad en los estudios respecto a dosis y tiempos. Por ello, reclaman protocolos claros y un uso deliberado y documentado, para garantizar seguridad y coherencia clínica. Comentado en TheObjective