Disfunción cerebeloso-cortical y esquizofrenia

3 de diciembre de 2025

La esquizofrenia supone una carga para la salud global, caracterizada por déficits cognitivos refractarios al tratamiento, con evidencia convergente que implica la disfunción del circuito cerebeloso-cortical como un mecanismo fisiopatológico fundamental.

Esta revisión, se centra en los avances en estudios de neuroimagen, moleculares y terapéuticos para dilucidar el papel del cerebelo en la patología cognitiva relacionada con la esquizofrenia.

Esta revisión analiza el papel fundamental de los circuitos cerebeloso-corticales en la patología cognitiva de la esquizofrenia, comenzando con los deterioros específicos de dominio que abarcan tanto la neurocognición como la cognición social, que en conjunto impulsan la discapacidad funcional. Neuroquímicamente, estos déficits surgen de la interrupción de las vías de señalización, incluyendo las cascadas glutamatérgica, dopaminérgica y GABAérgica, que culminan en un desequilibrio cortical de excitación-inhibición, un sustrato neuronal para el deterioro cognitivo. El cerebelo, que se extiende más allá de su dominio motor tradicional, orquesta funciones cognitivas superiores, como lo evidencian estudios fundamentales de lesiones y enfoques contemporáneos de neuroimagen. Avances recientes han revelado gradualmente la patología cerebelosa específica de la esquizofrenia mediante la desintegración multiescala de la integridad estructural-funcional, donde la disfunción sináptica impulsada por la microglía, la vulnerabilidad genética y la conectividad dinámica aberrante convergen para alterar el control inhibitorio corticocerebeloso. Estos conocimientos mecanicistas informan directamente sobre los paradigmas terapéuticos emergentes que restauran los mecanismos de "puerta" cerebelosos mediante la modulación farmacológica de la neuroinflamación, el reequilibrio neuromodulador de la comunicación prefrontal-talámica y la focalización molecular de receptores específicos del cerebelo. En conjunto, esta evidencia sugiere firmemente que las intervenciones centradas en el cerebelo son una estrategia prometedora contra la disfunción cognitiva de la esquizofrenia. Investigaciones futuras requieren la validación de biomarcadores guiados por circuitos para la estratificación de pacientes, el establecimiento de la cronología del desarrollo para la intervención temprana y la integración de terapias multiescala para conectar la patología molecular con la disfunción de la red a gran escala.


En conjunto, este trabajo respalda el papel del cerebelo como un centro crítico involucrado en la patología cognitiva de la esquizofrenia.


Por Alfredo Calcedo 17 de julio de 2026
La decisión del Gobierno de retirar a Antonio Vallejo-Nájera la Gran Cruz de la Sanidad ha reabierto el debate sobre una de las etapas más oscuras de la psiquiatría española. Médico militar, catedrático y figura influyente del franquismo, Vallejo-Nájera puso su prestigio científico al servicio de una ideología que presentaba al adversario político como un ser biológica y moralmente inferior. En sus obras defendió una eugenesia basada en la “Hispanidad” y consideró que las ideas democráticas y marxistas contaminaban la supuesta pureza de la raza. Durante la Guerra Civil dirigió investigaciones con prisioneros republicanos para buscar las llamadas “raíces biopsíquicas del marxismo” y demostrar que sus seguidores eran enfermos mentales. Estos estudios, realizados en cárceles y campos de concentración, pretendían ofrecer una justificación científica a la represión. Su pensamiento tuvo además un marcado componente misógino. Atribuyó la participación política de las mujeres republicanas a desequilibrios mentales, debilidad psicológica y desviaciones sexuales, llegando a calificarlas como “revolucionarias natas”. Sus teorías también contribuyeron a legitimar la separación de los hijos de las presas republicanas. Así, la psiquiatría fue utilizada para transformar al vencido como enfermo, justificar su exclusión y presentar la represión franquista como una supuesta regeneración nacional. ( redaccionmedica.com )
Por Alfredo Calcedo 17 de julio de 2026
El uso de la contención mecánica en los hospitales psiquiátricos podría aumentar a corto plazo el riesgo de tromboembolismo venoso, que incluye la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar. Para estudiar esta relación, los investigadores analizaron los registros de todos los hospitales psiquiátricos de Dinamarca entre 2000 y 2022. El estudio incluyó a 24.423 pacientes adultos sometidos a contención mecánica o química. Durante los 30 días posteriores, se produjeron 3,5 casos de tromboembolismo por cada 1.000 pacientes sometidos a contención mecánica, frente a 1,7 casos por cada 1.000 entre quienes recibieron contención química. Esto supone aproximadamente el doble de riesgo, aunque la diferencia absoluta fue pequeña: se estimó un episodio adicional por cada 548 pacientes inmovilizados mecánicamente. Un segundo análisis comparó distintos periodos de riesgo dentro de los mismos pacientes. En los 14 días posteriores a la contención mecánica, la tasa de tromboembolismo fue unas cuatro veces y media superior a la observada durante los periodos de referencia. Conclusiones: La sujeción mecánica se asoció con un mayor riesgo de tromboembolismo venoso (TEV). Si bien el riesgo absoluto fue bajo, estos hallazgos resaltan la importancia de las estrategias preventivas para reducir el riesgo de TEV en pacientes expuestos a sujeción mecánica. ( BMJ) Editorial relacionada : El riesgo de tromboembolismo venoso tras la contención química parece similar al de otros pacientes hospitalizados, mientras que la contención mecánica podría elevarlo aún más. Aunque esta última se reserva como medida de seguridad excepcional, faltan pruebas sólidas de que produzca beneficios clínicos. Por ello, resulta prioritario reducir su uso y evaluar alternativas, vigilando que no desplacen el riesgo hacia la contención química. También se necesitan mejores métodos de prevención y tromboprofilaxis adaptados a los pacientes psiquiátricos.
Por Alfredo Calcedo 17 de julio de 2026
La hija de una mujer de 72 años ha presentado una reclamación contra el Hospital de Fuenlabrada después de que, según denuncia, una psiquiatra planteara a su madre la posibilidad de solicitar la eutanasia. La paciente, con una discapacidad reconocida del 92%, había ingresado tras varios intentos de suicidio y atravesaba una situación de intenso sufrimiento psíquico. La familia considera que mencionar la eutanasia en ese contexto fue inadecuado. La hija sostiene que su madre acudió al hospital para recuperar las ganas de vivir, no para conocer una vía legal para morir. Tras pedir explicaciones, la psiquiatra habría defendido que se trataba de una alternativa reconocida como derecho, postura que también habría respaldado el responsable del servicio. La reclamación solicita investigar tanto esta actuación como la atención psiquiátrica recibida durante años. El hospital, por su parte, niega que se ofreciera la eutanasia en los términos descritos y afirma que únicamente fue mencionada dentro de una intervención terapéutica destinada a reducir riesgos y garantizar la seguridad de la paciente. ( El Mundo )