El efecto del sueño en los procesos cognitivos, afectivos y conductuales

26 de mayo de 2025

El sueño es esencial para diversos procesos cognitivos, afectivos y conductuales, como la atención, la memoria, la función ejecutiva, la regulación emocional y las interacciones interpersonales. Las interrupciones del sueño debilitan estas funciones, lo que resulta en deficiencias mensurables en las actividades diarias, el rendimiento laboral y la seguridad pública. Un sueño adecuado favorece una vigilancia y concentración sostenidas, mientras que la privación del sueño se asocia con lapsus de atención, disminución del control cognitivo y deterioro del procesamiento sensorial. La consolidación de la memoria, que depende tanto del sueño no REM (sueño con movimientos oculares rápidos) como del sueño REM (sueño con movimientos oculares rápidos), es particularmente susceptible a la interrupción por la pérdida de sueño. Las funciones ejecutivas, como la memoria de trabajo, el control de impulsos y la toma de decisiones, se ven notablemente afectadas debido a la mayor sensibilidad de la corteza prefrontal a la falta de sueño.

La privación del sueño aumenta la reactividad de la amígdala, debilita la conectividad entre la corteza prefrontal y la amígdala, y contribuye a la desregulación emocional, la impulsividad y las conductas de riesgo. La privación crónica del sueño agrava los déficits cognitivos, la inestabilidad emocional y el deterioro del rendimiento motor, lo que conlleva mayores tasas de error y una menor productividad en el lugar de trabajo. Dadas sus consecuencias generalizadas, la privación crónica del sueño constituye un importante problema de salud pública. Esta revisión narrativa sintetiza la investigación contemporánea sobre los efectos del sueño y la pérdida de sueño en el comportamiento durante la vigilia, centrándose en la atención, la memoria, la función ejecutiva, la regulación emocional y el rendimiento diurno.

Por Alfredo Calcedo 4 de junio de 2026
El debate sobre si los psicópatas pueden curarse sigue abierto. El artículo parte de la historia de M. E. Thomas, una mujer que se define como “psicópata recuperada”. Aunque reconoce que sigue sin experimentar una empatía profunda hacia los demás, asegura haber construido una vida basada en una norma inquebrantable: no manipular. Para ella, la recuperación no consiste en cambiar quién es, sino en controlar sus impulsos y actuar de manera distinta. Los especialistas explican que la psicopatía se caracteriza por la falta de conexión emocional, la ausencia de culpa y el uso instrumental de la mentira y la manipulación. Muchos expertos se muestran escépticos ante la posibilidad de una curación completa, especialmente porque quienes presentan estos rasgos suelen tener poca motivación para cambiar. Sin embargo, algunas investigaciones apuntan a que ciertos comportamientos pueden modificarse. Los tratamientos se centran en mejorar el autocontrol, reducir la reincidencia delictiva y fomentar conductas prosociales. Otros investigadores sostienen que actuar repetidamente de forma generosa y responsable podría acabar generando nuevas emociones y creencias. Así, más que una cura definitiva, la psicopatía parece admitir procesos de adaptación y cambio parcial. ( El País )
Por Alfredo Calcedo 4 de junio de 2026
Artículo publicado en El País sobre el caso de Isaac, un joven con esquizofrenia ingresado en una unidad de psiquiatría de Barcelona, que expone con crudeza las debilidades del sistema de control de las apuestas online. Durante un brote psicótico llegó a perder 20.000 euros desde su teléfono móvil mientras permanecía hospitalizado. En los meses anteriores ya había gastado otros 30.000 euros en distintas plataformas de juego, convencido, entre otras ideas delirantes, de que podría comprar un avión para escapar del centro. La historia ha reabierto el debate sobre hasta qué punto las empresas de juego cumplen realmente con las obligaciones de protección de los usuarios vulnerables. Aunque la normativa española obliga a detectar comportamientos de riesgo, expertos y juristas denuncian que los mecanismos actuales son ambiguos y dependen en gran medida de cada operador. El artículo analiza también las causas de la adicción al juego. Algunos especialistas subrayan el peso de los trastornos mentales, la historia personal y las distorsiones cognitivas. Otros ponen el foco en el propio diseño de las plataformas: la rapidez de las apuestas, la disponibilidad permanente y las recompensas impredecibles, elementos pensados para mantener al usuario conectado. En un contexto donde el número de jugadores online sigue creciendo, especialmente entre los jóvenes, el caso de Isaac se convierte en un símbolo de una pregunta incómoda: si las herramientas de juego responsable son suficientes o si las personas más vulnerables continúan quedando expuestas a un sistema que obtiene beneficios precisamente de que sigan jugando. ( El País )
Por Alfredo Calcedo 4 de junio de 2026
El artículo revisa el papel de la psicoterapia en la prevención de recaídas en la esquizofrenia, un trastorno que suele caracterizarse por episodios repetidos de descompensación clínica. Los autores señalan que, aunque los tratamientos farmacológicos siguen siendo la base del manejo de la enfermedad, la psicoterapia puede desempeñar una función complementaria importante para reducir el riesgo de nuevos episodios y mejorar la estabilidad a largo plazo. ( psychiatrictimes.com ) El texto recuerda que algunas formas antiguas de psicoterapia psicodinámica, centradas en interpretaciones profundas o en la búsqueda de conflictos inconscientes, podían resultar poco útiles e incluso desestabilizadoras en pacientes con psicosis activa. En cambio, los enfoques actuales son más estructurados, realistas y orientados al apoyo. Entre ellos destacan la terapia cognitivo-conductual, las intervenciones familiares, la psicoeducación y las terapias de apoyo, que ayudan a reconocer señales tempranas de recaída, mejorar la adherencia al tratamiento y fortalecer las habilidades de afrontamiento. En última instancia, un tratamiento eficaz requiere reconocer que los pacientes con esquizofrenia no son simplemente un conjunto de síntomas, sino individuos que intentan mantener su identidad, dignidad y conexión a pesar de una enfermedad mental grave. En esta forma equilibrada, la psicoterapia puede ayudar a reducir las recaídas no solo mejorando la adherencia y las estrategias de afrontamiento, sino también fomentando la comprensión, la conexión y la esperanza. ( psychiatrictimes.com )