Tratamiento farmacológico de la tartamudez: lo que los psiquiatras deben saber

5 de diciembre de 2025

La tartamudez es un trastorno neurológico del desarrollo que afecta al 5 % de los niños y persiste en más del 1 % de los adultos. A pesar de su antigüedad —los egipcios ya la reconocían—, sigue sin terapias aprobadas y ha sido ignorada por la medicina y la ciencia. 

Este trastorno no solo impacta la comunicación, sino también la calidad de vida, con alta comorbilidad con depresión, ansiedad social y otros cuadros como TOC, TDAH y tics. La tartamudez no es una condición única, sino un espectro, y afecta a distintas estructuras cerebrales: los ganglios basales regulan el inicio del habla, la amígdala intensifica la respuesta al estrés y el sistema lateral puede activarse mediante estrategias como el canto, que evita el circuito estriatal. 

La etiología es múltiple, con un fuerte componente genético y hallazgos recientes como mayor depósito de hierro en el cerebro. En cuanto al tratamiento, los antagonistas dopaminérgicos muestran eficacia, especialmente en jóvenes. Entre los fármacos mencionados figuran haloperidol, pimozida, risperidona, ecopipam y gemlapodecto, aunque faltan protocolos estandarizados y métricas robustas. Expertos proponen utilizar la Evaluación Breve de Tartamudez (BSA) para medir gravedad e impacto en la vida diaria. 

El abordaje actual incluye tratar comorbilidades, intervenir temprano con terapia del habla o medicación, eliminar fármacos que empeoren los síntomas, aplicar terapia cognitivo-conductual y atender el trauma asociado. Para optimizar resultados, subrayó la necesidad de colaboración entre psiquiatría, neurología, neurociencia y logopedia. 

Por Alfredo Calcedo 17 de julio de 2026
La decisión del Gobierno de retirar a Antonio Vallejo-Nájera la Gran Cruz de la Sanidad ha reabierto el debate sobre una de las etapas más oscuras de la psiquiatría española. Médico militar, catedrático y figura influyente del franquismo, Vallejo-Nájera puso su prestigio científico al servicio de una ideología que presentaba al adversario político como un ser biológica y moralmente inferior. En sus obras defendió una eugenesia basada en la “Hispanidad” y consideró que las ideas democráticas y marxistas contaminaban la supuesta pureza de la raza. Durante la Guerra Civil dirigió investigaciones con prisioneros republicanos para buscar las llamadas “raíces biopsíquicas del marxismo” y demostrar que sus seguidores eran enfermos mentales. Estos estudios, realizados en cárceles y campos de concentración, pretendían ofrecer una justificación científica a la represión. Su pensamiento tuvo además un marcado componente misógino. Atribuyó la participación política de las mujeres republicanas a desequilibrios mentales, debilidad psicológica y desviaciones sexuales, llegando a calificarlas como “revolucionarias natas”. Sus teorías también contribuyeron a legitimar la separación de los hijos de las presas republicanas. Así, la psiquiatría fue utilizada para transformar al vencido como enfermo, justificar su exclusión y presentar la represión franquista como una supuesta regeneración nacional. ( redaccionmedica.com )
Por Alfredo Calcedo 17 de julio de 2026
El uso de la contención mecánica en los hospitales psiquiátricos podría aumentar a corto plazo el riesgo de tromboembolismo venoso, que incluye la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar. Para estudiar esta relación, los investigadores analizaron los registros de todos los hospitales psiquiátricos de Dinamarca entre 2000 y 2022. El estudio incluyó a 24.423 pacientes adultos sometidos a contención mecánica o química. Durante los 30 días posteriores, se produjeron 3,5 casos de tromboembolismo por cada 1.000 pacientes sometidos a contención mecánica, frente a 1,7 casos por cada 1.000 entre quienes recibieron contención química. Esto supone aproximadamente el doble de riesgo, aunque la diferencia absoluta fue pequeña: se estimó un episodio adicional por cada 548 pacientes inmovilizados mecánicamente. Un segundo análisis comparó distintos periodos de riesgo dentro de los mismos pacientes. En los 14 días posteriores a la contención mecánica, la tasa de tromboembolismo fue unas cuatro veces y media superior a la observada durante los periodos de referencia. Conclusiones: La sujeción mecánica se asoció con un mayor riesgo de tromboembolismo venoso (TEV). Si bien el riesgo absoluto fue bajo, estos hallazgos resaltan la importancia de las estrategias preventivas para reducir el riesgo de TEV en pacientes expuestos a sujeción mecánica. ( BMJ) Editorial relacionada : El riesgo de tromboembolismo venoso tras la contención química parece similar al de otros pacientes hospitalizados, mientras que la contención mecánica podría elevarlo aún más. Aunque esta última se reserva como medida de seguridad excepcional, faltan pruebas sólidas de que produzca beneficios clínicos. Por ello, resulta prioritario reducir su uso y evaluar alternativas, vigilando que no desplacen el riesgo hacia la contención química. También se necesitan mejores métodos de prevención y tromboprofilaxis adaptados a los pacientes psiquiátricos.
Por Alfredo Calcedo 17 de julio de 2026
La hija de una mujer de 72 años ha presentado una reclamación contra el Hospital de Fuenlabrada después de que, según denuncia, una psiquiatra planteara a su madre la posibilidad de solicitar la eutanasia. La paciente, con una discapacidad reconocida del 92%, había ingresado tras varios intentos de suicidio y atravesaba una situación de intenso sufrimiento psíquico. La familia considera que mencionar la eutanasia en ese contexto fue inadecuado. La hija sostiene que su madre acudió al hospital para recuperar las ganas de vivir, no para conocer una vía legal para morir. Tras pedir explicaciones, la psiquiatra habría defendido que se trataba de una alternativa reconocida como derecho, postura que también habría respaldado el responsable del servicio. La reclamación solicita investigar tanto esta actuación como la atención psiquiátrica recibida durante años. El hospital, por su parte, niega que se ofreciera la eutanasia en los términos descritos y afirma que únicamente fue mencionada dentro de una intervención terapéutica destinada a reducir riesgos y garantizar la seguridad de la paciente. ( El Mundo )