El modo en que los medicamentos afectan a las bacterias intestinales podría orientar su uso para un uso más seguro y eficaz

13 de enero de 2026

Una revisión publicada en Nature npj Antimicrobials and Resistance analiza la interacción entre medicamentos de uso común y el microbioma intestinal. Tradicionalmente, se ha asumido que solo los antibióticos alteran de manera significativa la comunidad de trillones de bacterias que habitan el intestino humano. Sin embargo, la revisión demuestra que diversos fármacos —incluidos antidiabéticos y antipsicóticos— también modifican sutilmente esta ecología microbiana, con posibles repercusiones sobre la eficacia terapéutica y la aparición de efectos adversos.

Los autores destacan que variaciones aparentemente menores en la composición bacteriana pueden influir en cómo actúan los medicamentos, especialmente cuando se administran en combinación. Ejemplos de ello son la metformina, capaz de alterar el microbioma en formas que podrían explicar tanto sus beneficios como efectos secundarios frecuentes, y ciertos antipsicóticos, asociados a modificaciones bacterianas vinculadas al aumento de peso y a alteraciones metabólicas.

El estudio subraya que comprender estas interacciones podría mejorar la seguridad de los medicamentos y ayudar a explicar por qué pacientes sometidos al mismo tratamiento responden de manera diferente. Asimismo, esta perspectiva abre oportunidades para diseñar fármacos que no solo sean eficaces, sino también respetuosos con el microbioma, considerado una pieza esencial en la inmunidad y el metabolismo.

El trabajo también adquiere relevancia en el contexto de la resistencia antimicrobiana: una perturbación del equilibrio bacteriano intestinal puede favorecer la expansión de bacterias resistentes. Identificar medicamentos menos disruptivos podría contribuir a frenar esta amenaza a largo plazo.

Publicada Nota de Prensa en gov.Uk

Por Alfredo Calcedo 29 de mayo de 2026
Este estudio analiza si la inflamación puede convertirse en una nueva diana terapéutica para la depresión, especialmente en personas que no mejoran con los antidepresivos habituales. Los investigadores se centraron en la interleucina-6 (IL-6), una sustancia del sistema inmunitario relacionada con procesos inflamatorios y que desde hace años se sospecha que influye en algunos casos de depresión. (JAMA Network) Para comprobarlo, realizaron un pequeño ensayo clínico aleatorizado, doble ciego, de brazos paralelos y controlado con placebo con 30 personas que sufrían depresión moderada o grave, tenían mala respuesta a tratamientos previos y mostraban signos de inflamación en análisis de sangre (proteína C reactiva elevada). Durante cuatro semanas, algunos participantes recibieron tocilizumab, un anticuerpo monoclonal, antagonista del receptor de la IL-6, utilizado en enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide, mientras que otros recibieron placebo. Los resultados sugirieron que quienes recibieron el medicamento presentaron una mayor mejoría en síntomas depresivos, cansancio, ansiedad y calidad de vida. Además, más pacientes alcanzaron la remisión de la depresión en el grupo tratado que en el grupo placebo. Sin embargo, los propios autores advierten que el estudio fue pequeño y que todavía no se puede afirmar con certeza que este tratamiento sea eficaz. ( The Guardian ) El trabajo abre la puerta a una psiquiatría más personalizada, donde algunos pacientes con depresión podrían beneficiarse de tratamientos dirigidos contra la inflamación y no solo contra los neurotransmisores clásicos como la serotonina.
Por Alfredo Calcedo 29 de mayo de 2026
El neurooncólogo español Josep Dalmau es uno de los investigadores más destacados en el estudio de las enfermedades autoinmunes del cerebro. A lo largo de su carrera ha contribuido al descubrimiento de 11 nuevas enfermedades neurológicas, entre ellas la encefalitis autoinmune anti-NMDA, identificada en 2007. Este trastorno ocurre cuando el sistema inmunitario ataca por error a las neuronas y puede comenzar con síntomas que parecen psiquiátricos, como paranoia, agresividad o conductas extrañas. El descubrimiento surgió tras observar varios casos similares de mujeres jóvenes con alteraciones psiquiátricas y neurológicas asociadas a tumores ováricos benignos. Tras muchos análisis, el equipo encontró anticuerpos dirigidos contra el receptor NMDA, clave para la comunicación neuronal. Dalmau insiste en que estos avances no fueron fruto de un “momento Eureka”, sino de años de trabajo, observación clínica y colaboración entre especialistas. El artículo también recuerda el caso de la periodista Susannah Cahalan, cuya enfermedad fue confundida inicialmente con un trastorno mental y que después narró su experiencia en el libro Cerebro en llamas. Dalmau destaca que muchos pacientes quedaron durante años sin diagnóstico correcto. A pesar de sus logros, el investigador mantiene una visión humilde y afirma que los pacientes han sido siempre su guía. Continúa investigando porque considera que el cerebro sigue siendo uno de los mayores misterios de la medicina y aún quedan muchas preguntas por resolver sobre las enfermedades neurológicas y neurodegenerativas.
Por Alfredo Calcedo 28 de mayo de 2026
El informe del Defensor del Pueblo ha vuelto a poner el foco en la delicada situación de la sanidad penitenciaria en España. La falta de médicos en las cárceles está provocando problemas cada vez más visibles, como la pérdida de citas médicas y dificultades para garantizar una atención sanitaria adecuada a las personas privadas de libertad. En muchos casos, los internos no pueden acudir a consultas externas porque no hay suficientes traslados o porque estos llegan tarde, haciendo imposible asistir a la hora programada. ( Redacción Médica ) Ante la escasez de facultativos, gran parte de la carga asistencial recae sobre el personal de Enfermería, que asume funciones que antes realizaban los médicos. Además, la telemedicina se utiliza como solución parcial, aunque condicionada por las limitaciones propias del entorno penitenciario. El problema no es nuevo, pero preocupa especialmente por sus consecuencias sobre pacientes con enfermedades crónicas, trastornos mentales o necesidades de seguimiento continuo. Diversas organizaciones advierten de que el deterioro de la sanidad penitenciaria puede acabar afectando tanto a los derechos de los internos como al propio sistema público de salud. ( psiquiatria.com )