Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), depresión infantil y adolescente, y tendencias suicidas tras la advertencia de recuadro negro de la FDA de 2004

22 de enero de 2026

El artículo hace una revisión sistemática de la evidencia disponible sobre la relación entre el uso de inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y la suicidabilidad en niños y adolescentes con trastorno depresivo mayor (TDM), en el contexto posterior a la advertencia de “caja negra” emitida por la FDA en 2004. Dicha advertencia supuso un punto de inflexión en la prescripción de antidepresivos en población pediátrica, al alertar sobre un posible incremento del riesgo de ideación y conducta suicida en menores de 18 años tratados con estos fármacos.

El objetivo principal fue evaluar si la evidencia posterior a la advertencia de la FDA apoya una asociación causal entre el tratamiento con ISRS y el aumento de la suicidabilidad en población infantil y adolescente.

Los resultados muestran un patrón complejo y no uniforme. Los estudios observacionales identificaron un aumento pequeño pero cuantificable del riesgo de suicidabilidad asociado al uso de ISRS, especialmente durante las fases iniciales del tratamiento. Este hallazgo subraya la importancia de una vigilancia clínica estrecha en las primeras semanas tras el inicio del fármaco. Por su parte, los ensayos clínicos aleatorizados ofrecieron resultados mixtos: dos estudios señalaron un mayor riesgo de suicidabilidad emergente con la monoterapia farmacológica frente a la terapia cognitivo-conductual (TCC) o al tratamiento combinado, mientras que otros dos ensayos no encontraron una asociación estadísticamente significativa entre los ISRS y la conducta suicida.

Un hallazgo transversal del conjunto de estudios es que la combinación de ISRS con psicoterapia, particularmente la TCC, se asocia a mejores resultados clínicos y a menores tasas de suicidabilidad que la monoterapia. Esto sugiere que el abordaje multimodal puede mitigar parte de los riesgos identificados.

En conjunto, el artículo concluye que el tratamiento con ISRS en niños y adolescentes con TDM se asocia a un aumento leve pero relevante del riesgo de suicidabilidad, especialmente al inicio del tratamiento, lo que refuerza la necesidad de una evaluación cuidadosa del riesgo-beneficio, un seguimiento clínico estrecho y la integración sistemática de intervenciones psicoterapéuticas.

Por Alfredo Calcedo 13 de marzo de 2026
Cada vez hay más pruebas que respaldan que la psilocibina es eficaz para el tratamiento de la depresión y otros trastornos psiquiátricos, y la psilocibina está avanzando hacia la aprobación de la FDA y la reclasificación de la DEA. Algunos estados como Oregón, Colorado y Nuevo México han legalizado la psilocibina para uso terapéutico; otros estados están considerando medidas similares. La psilocibina se metaboliza a psilocina y su acción principal está relacionada con el agonismo de los receptores de serotonina 5HT2A. Sus efectos adversos más comunes incluyen ansiedad, náuseas, dilatación pupilar, bostezos y aumentos transitorios de la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Comprender las principales interacciones de la psilocibina es crucial para un uso seguro: Antidepresivos . Los pacientes que toman ISRS e ISRSN han informado de una experiencia psicodélica menos intensa, la evidencia experimental no ha respaldado estos hallazgos naturalistas. El riesgo de síndrome serotoninérgico sigue siendo teórico, sin evidencia sólida que lo respalde. Los antidepresivos como la fluoxetina, la sertralina y el escitalopram generalmente son seguros si se administran concomitantemente con psilocibina. El litio es quizás la interacción farmacológica más crítica a considerar con la psilocibina. El litio conlleva un riesgo significativo de convulsiones y delirium, y mediante un mecanismo aún no completamente comprendido, la psilocibina se ha asociado con un mayor riesgo de ambos. Por lo tanto, la psilocibina está fuertemente contraindicada en pacientes que toman litio, y se debe tener mucha precaución. Las benzodiazepinas son las preferidas para controlar la ansiedad durante las experiencias con psilocibina.
Por Alfredo Calcedo 13 de marzo de 2026
Sustituir el azúcar por edulcorantes artificiales suele presentarse como una ventaja fácil para la salud, pero un nuevo estudio a gran escala publicado en la revista Neurology sugiere que el consumo excesivo de ciertos sustitutos del azúcar se asocia con un deterioro cognitivo más rápido. Este patrón fue más pronunciado entre las personas con diabetes. El equipo analizó siete edulcorantes de uso común: aspartamo, sacarina, acesulfamo-K, eritritol, xilitol, sorbitol y tagatosa. Estos ingredientes se encuentran con mayor frecuencia en alimentos y bebidas ultraprocesados, como aguas saborizadas, refrescos, bebidas energéticas, yogur y postres bajos en calorías, y algunos también se venden como edulcorantes independientes. Se trata de un estudio observacional longitudinal de 8 años de duración. Para explorar los efectos a largo plazo, los investigadores dieron seguimiento a 12.772 adultos de todo Brasil durante aproximadamente ocho años. Los participantes tenían una edad promedio de 52 años. Los autores señalaron varias limitaciones. El análisis no abarcó todos los tipos de edulcorantes artificiales disponibles. Además, la información dietética fue autodeclarada, lo que significa que los participantes podrían no haber recordado su consumo de alimentos y bebidas con total exactitud. Comentado en SciTechDaily Finalmente, al tratarse de un estudio observacional no se pueden establecer asociaciones causales aunque si establecer hipótesis.
Por Alfredo Calcedo 13 de marzo de 2026
Un equipo de investigadores del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) han descubierto que la proteína PRKCG, que se encuentra principalmente en las neuronas, regula la formación de placas amiloides, abriendo nuevas estrategias contra la neurodegeneración causante de la enfermedad de Alzheimer. Las proteínas que interactúan con las fibrillas de beta amiloide (Aβ) podrían ser clave para la formación de placas en la enfermedad de Alzheimer (EA) y representan posibles biomarcadores y dianas terapéuticas. Este estudio amplía el interactoma Aβ mediante la identificación y validación de nuevas proteínas de unión a fibrillas con potencial diagnóstico y terapéutico. Muchas de las proteínas identificadas presentan desregulación en la EA, y su acumulación selectiva en placas patológicas destaca sus probables funciones. PRKCG se destaca como un candidato clave que vincula la amiloidogénesis con la disfunción sináptica. Estos hallazgos refuerzan el concepto de que las placas Aβ en la EA son molecularmente distintas de las placas relacionadas con la edad y que sus interactores podrían servir como biomarcadores y dianas terapéuticas. Comentado en Geriatricarea