La SEPSM alerta de un momento crítico en salud mental y presenta sus diez preocupaciones principales

27 de enero de 2026

La Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM), en un encuentro con los medios, aborda los principales retos actuales en salud mental y otras cuestiones que preocupan al colectivo de los psiquiatras.

Considera que España atraviesa "un momento crítico en salud mental", debido al aumento del malestar emocional en nuestra sociedad y por otro lado, la insuficiencia estructural de profesionales.

La demanda de atención crece especialmente entre menores y personas mayores, mientras la escasez de psiquiatras conduce a consultas centradas en síntomas, demoras prolongadas y una merma en la calidad asistencial. La organización reclama la incorporación anual de al menos 500 especialistas y alerta del riesgo de diluir la función médica de la psiquiatría en ciertos planes estratégicos.

Durante la sesión se presentó un decálogo que sintetiza las principales preocupaciones del colectivo.

Decálogo de los asuntos que hoy preocupan a la SEPSM:

  1. Confusión entre las figuras del psiquiatra y el psicólogo
    La falta de diferenciación entre ambas profesiones genera desinformación, invisibiliza el papel médico del psiquiatra y puede dificultar un abordaje adecuado de los trastornos mentales.
  2. No todo malestar es una enfermedad mental
    Es clave distinguir entre el sufrimiento cotidiano y los trastornos mentales para evitar la psiquiatrización de la vida y garantizar que los recursos especializados lleguen a quienes realmente los necesitan.
  3. Redes sociales y jóvenes: un desafío creciente
    El uso intensivo de redes sociales se asocia a mayor ansiedad, depresión y malestar emocional en adolescentes, especialmente en perfiles vulnerables, aunque también pueden ser una herramienta preventiva si se usan de forma adecuada.
  4. El suicidio: una necesidad clínica no cubierta adecuadamente
    Pese a ser prevenible, el suicidio sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes del sistema sanitario, con carencias en detección precoz, continuidad asistencial y coordinación de recursos.
  5. Banalización del cannabis
    La normalización del consumo, especialmente en jóvenes, oculta riesgos bien documentados como el aumento de psicosis, depresión, conductas suicidas y fracaso académico.
  6. Humanización en psiquiatría
    La atención en salud mental debe centrarse en la dignidad, la autonomía y la participación activa del paciente, promoviendo entornos terapéuticos seguros y reduciendo al máximo las medidas coercitivas.
  7. Rechazo al tratamiento psicofarmacológico
    El miedo, el estigma y la desinformación siguen alimentando el rechazo a los psicofármacos, pese a su eficacia y seguridad, lo que exige una comunicación clara y decisiones compartidas.
  8. Estigmatización de las técnicas de neuromodulación
    Tratamientos eficaces y seguros como la estimulación magnética transcraneal o la terapia electroconvulsiva continúan rodeados de mitos que limitan su aceptación y acceso.
  9. El culto al cuerpo y a la vida saludable como promotor de enfermedades mentales
    La obsesión por la imagen, la dieta y el control corporal puede convertirse en un factor de riesgo para trastornos de la conducta alimentaria y otros problemas de salud mental graves.
  10. Innovación en psiquiatría
    La investigación, la medicina personalizada, las nuevas terapias y las soluciones digitales son claves para avanzar hacia una psiquiatría más precisa, eficaz y centrada en la persona.
Por Alfredo Calcedo 29 de julio de 2026
Artículo de opinión sobre el uso de psicofármacos en el autismo, publicado en T he New Journal England of Medicine. El desarrollo de medicamentos para el autismo ha avanzado poco, en parte por la gran heterogeneidad de la condición. Ningún fármaco modifica sus características nucleares. Solo la risperidona y el aripiprazol están aprobados específicamente para personas autistas, y se utilizan para tratar irritabilidad y agitación, no el autismo en sí. Otros medicamentos se prescriben para síntomas asociados, como problemas de atención, sueño o ansiedad, aunque sus efectos pueden ser impredecibles y existe riesgo de reacciones adversas, interacciones y polimedicación. Las intervenciones educativas, conductuales, logopédicas y ocupacionales siguen siendo la base del tratamiento, pero su acceso suele estar limitado por el coste, la falta de profesionales y las largas listas de espera. Esta situación favorece el uso de medicamentos fuera de indicación y de terapias sin evidencia, como dietas restrictivas, suplementos, oxígeno hiperbárico, quelación o productos “desintoxicantes”, algunos potencialmente peligrosos. Ante esta incertidumbre, la toma de decisiones compartida ofrece un marco ético y práctico. El profesional debe explicar con transparencia qué se conoce, qué se desconoce y cuáles son los posibles beneficios y riesgos. A su vez, la persona autista y su familia deben expresar sus objetivos, preferencias y preocupaciones. Este diálogo permite acordar expectativas realistas, respetar la autonomía y valorar alternativas como adaptaciones educativas, intervenciones conductuales o espera vigilante.
Por Alfredo Calcedo 29 de julio de 2026
Esta guía para la prevención, detección y recomendaciones de actuación frente al maltrato económico y abuso financiero a personas mayores ofrece orientaciones prácticas para facilitar la actuación profesional ante posibles situaciones de abuso económico, incluyendo criterios para la detección de señales de alerta, pautas de actuación ante situaciones sospechosas y referencias a los recursos institucionales disponibles. El envejecimiento de la población plantea la necesidad de reforzar la protección de las personas mayores frente al maltrato económico y financiero, una forma de violencia frecuentemente oculta e infradenunciada. Estos abusos suelen producirse en entornos de confianza o dependencia y pueden incluir manipulación de decisiones patrimoniales, apropiación de bienes o aprovechamiento de situaciones de vulnerabilidad. Factores como el deterioro cognitivo, la dependencia funcional, el aislamiento social, la brecha digital o la dificultad para comprender productos financieros complejos aumentan el riesgo. Por ello, profesionales de entidades bancarias, notarías, servicios sociales y ámbitos jurídicos ocupan una posición clave para detectar señales de alerta y prevenir daños patrimoniales. La guía ofrece criterios de detección, pautas de actuación y referencias a recursos institucionales. Su finalidad es proteger la seguridad económica y los derechos de las personas mayores, respetando al mismo tiempo su autonomía y capacidad de decisión. Esta responsabilidad exige una actuación coordinada de instituciones, profesionales y el conjunto de la sociedad.
Por Alfredo Calcedo 29 de julio de 2026
Los estudiantes de medicina suelen enfrentarse a contratiempos académicos, clínicos y personales, pero estas experiencias a menudo se ocultan por temor al juicio y al estigma. Proporcionar un espacio estructurado y psicológicamente seguro para compartir los fracasos puede ayudar a normalizarlos, reducir la vergüenza y fomentar una mentalidad de crecimiento. Este estudio exploró las experiencias de los residentes de psiquiatría en la "Exposición del Fracaso", una sesión reflexiva mensual diseñada para fomentar el diálogo abierto sobre el fracaso y promover el desarrollo personal y profesional. Las conclusiones del estudio es que la Exposición del Fracaso pareció ofrecer un foro de reflexión donde los estudiantes de psiquiatría podían hablar con mayor franqueza sobre sus fracasos y comenzar a reinterpretarlos como oportunidades de aprendizaje. Estos hallazgos cualitativos e interpretativos sugieren que sesiones estructuradas similares, centradas en el fracaso, podrían fomentar la autocompasión, la conexión entre pares y un enfoque orientado al crecimiento, aunque se necesitan estudios longitudinales y de métodos mixtos para determinar si estos efectos se mantienen. Las sesiones mensuales de reflexión, realizadas en espacios privados, informales y seguros, permiten a los residentes compartir dificultades sin temor a ser juzgados. La escucha activa y el apoyo mutuo ayudan a comprender que equivocarse forma parte de la formación médica. Estos encuentros no deben limitarse a expresar quejas, sino orientar el diálogo hacia el análisis de lo ocurrido, la búsqueda de soluciones y la adquisición de herramientas para situaciones futuras. El papel de los especialistas veteranos resulta especialmente valioso. Cuando comparten sus propios tropiezos, normalizan el error y refuerzan la autoestima de los residentes. Promover esta cultura exige facilitadores formados y una comunicación empática, abierta y constructiva. Comentado en Redacción Médica .