Perdiendo amistades por culpa de la política

9 de junio de 2026

El creciente clima de polarización política no solo está transformando el debate público, sino también las relaciones personales. Un estudio publicado en la revista PNAS Nexus analizó el fenómeno de las llamadas “rupturas políticas”, es decir, la pérdida de amistades, vínculos familiares, relaciones sentimentales o laborales debido a diferencias ideológicas. Los investigadores observaron que más de un tercio de los estadounidenses afirma haber experimentado alguna de estas rupturas, una cifra que parece haber aumentado desde las elecciones de 2016. 

Las amistades fueron las relaciones más afectadas, seguidas por los lazos familiares, las relaciones laborales y, en menor medida, las de pareja. Además, los demócratas informaron con mayor frecuencia haber roto relaciones por motivos políticos y también señalaron con más frecuencia haber sido quienes tomaron la iniciativa de hacerlo. (EurekAlert!

El estudio encontró que quienes habían perdido relaciones por cuestiones políticas mostraban una hostilidad especialmente intensa hacia sus adversarios ideológicos. No solo sentían mayor rechazo hacia quienes apoyaban al partido contrario, sino que también tendían a percibir sus opiniones como más extremas de lo que realmente eran y a atribuirles motivaciones egoístas. Estas distorsiones eran incluso más marcadas respecto a los votantes del otro bando que hacia los propios líderes políticos. 

Los autores advierten que estas “rupturas políticas” pueden alimentar un círculo vicioso: la pérdida de vínculos personales incrementa la desconfianza y la animadversión hacia el otro grupo, favoreciendo una mayor polarización y contribuyendo además a sentimientos de soledad y aislamiento social. (ps.soceco.uci.edu


Por Alfredo Calcedo 9 de junio de 2026
Al presentar este tema, el autor aborda varias cuestiones éticas relacionadas con la reproducción, en particular aquellas que implican cambios recientes en las leyes estatales de EE. UU. También analiza cómo los docentes de ética pueden responder mejor cuando los estudiantes tienen valores que consideran sagrados, como los relacionados con el aborto. Insta a los docentes a esforzarse por ayudar a estos estudiantes a sentirse seguros y a explicarles cómo y por qué. Describe los errores que cometen los profesionales de la salud y los docentes al enseñar ética, errores que se derivan de su tendencia a confiar excesivamente y de forma automática en leyes, normas y autoridades, uno de los cuales implica sobrevalorar el statu quo o lo que comúnmente se conoce como el "ser" por encima del "deber ser". Hace hincapié en la importancia de que los profesionales de la salud asuman que los pacientes y sus familias tienen razones válidas que fundamentan sus creencias, y por lo tanto, que los profesionales de la salud busquen descubrir estas razones y compartirlas explícitamente para indicar su comprensión o si aún las desconocen. Sugiere que los profesionales de la salud consideren y tengan en cuenta tanto sus propios valores morales como sus diferentes sensibilidades emocionales, pero que, a pesar de ello, deleguen la mayoría de las decisiones en sus pacientes y sus familias. Después de todo, ellos deben vivir con lo que decidan, mientras que el personal médico no. En última instancia, el propósito de la ética médica no es producir profesionales que simplemente sigan reglas, sino médicos capaces de razonar con rigor, actuar con compasión y afrontar la incertidumbre moral con responsabilidad y juicio crítico. ( University Chicago Press Journal )
Por Alfredo Calcedo 9 de junio de 2026
La salud mental de los médicos residentes sigue siendo una realidad poco visible dentro del sistema sanitario. A raíz de varios fallecimientos recientes de médicos en formación, la psicóloga Ana Isabel Gutiérrez alerta de que muchos MIR viven sometidos a una presión constante marcada por la autoexigencia, el miedo al error y la sensación de que pedir ayuda equivale a fracasar. En consulta, observa con frecuencia ansiedad anticipatoria, insomnio, irritabilidad, agotamiento extremo y síntomas depresivos. Según explica, el problema surge cuando el cansancio deja de aliviarse con el descanso y aparecen señales más preocupantes, como aislamiento, embotamiento emocional, consumo de sustancias o sentimientos de inutilidad. Sin embargo, muchos residentes retrasan la búsqueda de ayuda durante meses o años por falta de tiempo, temor al estigma o miedo a que su situación afecte a su carrera profesional. La especialista sostiene que el problema no es solo individual, sino también estructural. Reclama una cultura sanitaria donde reconocer el malestar sea visto como un acto de responsabilidad y no de debilidad, junto con medidas concretas: apoyo psicológico confidencial, supervisión emocional, mejores condiciones laborales y una detección temprana del sufrimiento psicológico. Porque, concluye, no se puede exigir resiliencia individual en un sistema que, en ocasiones, contribuye a enfermar a quienes cuidan de los demás. ( Redacción Médica )
Por Alfredo Calcedo 8 de junio de 2026
La OMC ha publicado una nueva edición del libro “Responsabilidad de los residentes de Ciencias de la Salud, tutores y especialistas”. Dirigido tanto a residentes como a tutores y especialistas, este manual responde a una necesidad de la práctica clínica: conocer los límites, derechos y obligaciones del médico en formación. Uno de los principales valores de la obra es su enfoque práctico y aplicado. No se trata únicamente de un manual teórico, sino de una guía que permite a los residentes enfrentarse con mayor seguridad a situaciones reales de su día a día, ayudándoles a identificar riesgos, actuar conforme a la buena praxis y comprender las implicaciones legales de sus decisiones clínicas. ( medicosypacientes )