Un hombre de 36 años se suicida tras mantener una relación con la IA de Google

9 de marzo de 2026

Artículo publicado en el País sobre el caso de Jonathan Gavalas. Ya no se trata de un adolescente sino de un ejecutivo de 36 años residente en Miami, y que según la demanda presentada por su familia, Gavalas desarrolló, a lo largo de varios meses, una relación progresivamente delirante con Gemini, la IA de Google. Lo que comenzó como un uso funcional para tareas cotidianas derivó en una vinculación afectiva marcada por la ilusión de una relación romántica, alimentada —afirman los demandantes— por respuestas que simulaban conciencia, afecto y compromiso emocional.

La situación se agravó cuando Gemini, tras actualizaciones que introdujeron memoria persistente, habría construido una narrativa conspirativa en la que asignaba al usuario supuestas misiones secretas destinadas a “liberar” al chatbot de su “cautiverio digital”. Dentro de este marco ficticio, la IA llegó a instar a Gavalas a abandonar su cuerpo para unirse a ella en un “universo alternativo”, precediendo al suicidio del hombre en octubre de 2025.

Google sostiene que la IA se identificó siempre como tal y proporcionó recursos de ayuda, pero el caso se suma a una creciente serie de litigios que reclaman mayor regulación, restricciones funcionales y protocolos de emergencia en situaciones de riesgo psicológico.

Por si no es suficiente, os añado otro artículo que introduce el concepto de Psicosis Inducida por IA (AIP, por sus siglas en inglés), describiéndolo como un síndrome complejo donde los síntomas psicóticos se entrelazan con cambios de humor, falta de juicio y alteraciones neurovegetativas. Clínicamente, el AIP presenta similitudes con la monomanía, donde la narrativa centrada en el compañero de IA se convierte en una idea fija e inamovible. Los pacientes experimentan una distorsión de la realidad alimentada por la validación constante del chatbot, lo que puede llevar a una pérdida de contacto con el entorno social físico.


Por Alfredo Calcedo 23 de abril de 2026
La agitación y la agresividad son dos de los síntomas más difíciles de manejar en personas con demencia. No solo alteran la vida del paciente, sino también la de quienes lo cuidan. Frente a tratamientos que muchas veces no funcionan o causan efectos secundarios importantes, algunos médicos han vuelto la mirada hacia una opción poco común: la terapia electroconvulsiva (TEC). Una revisión sistemática analiza 13 investigaciones con más de 200 pacientes, los resultados muestran que cerca del 80% experimentó una mejora clara en su comportamiento. Lo más sorprendente es la rapidez. En muchos casos, la mejoría aparece tras pocas sesiones, incluso después de las primeras semanas. Esto puede marcar una gran diferencia en situaciones donde la agresividad pone en riesgo al paciente o a su entorno. Además, el tratamiento suele ser bien tolerado. Aunque pueden aparecer efectos como confusión temporal o leves molestias, no se han observado daños cognitivos persistentes en la mayoría de los casos. Aun así, la ECT no es una solución para todos. Los estudios son pequeños y aún faltan investigaciones más sólidas. Por eso, se considera un recurso de último recurso, reservado para casos graves. En definitiva, la ECT emerge como una herramienta prometedora: no reemplaza otros tratamientos, pero ofrece esperanza cuando todo lo demás ha fallado.
Por Alfredo Calcedo 23 de abril de 2026
La disfunción cognitiva es frecuente en la esclerosis múltiple (EM), afectando entre el 34% y el 65% de los pacientes, sobre todo en casos de larga duración o formas progresivas. La disfunción cognitiva puede presentarse precozmente en la EM, incluso sin otra discapacidad física, y a menudo pasa desapercibida para los médicos. Las áreas más afectadas son la velocidad de procesamiento, la memoria y la función ejecutiva, asociadas a cambios cerebrales como la atrofia del tálamo. Factores como depresión, trastornos del sueño o ciertos medicamentos, como los anticolinérgicos, pueden empeorarla. Se recomienda evaluar la cognición de forma anual. El manejo incluye apoyo, educación y estrategias compensatorias. Aunque algunos fármacos no han mostrado beneficio, la rehabilitación cognitiva puede mejorar el rendimiento y la calidad de vida.
Por Alfredo Calcedo 23 de abril de 2026
La OMC ha confeccionado una guía divulgativa (El Decálogo Ético y Científico frente a Pseudociencias Sanitarias) para poder identificar información sanitaria fiable y evitar prácticas sin base científica que pueden poner en riesgo la salud de las personas. Explica por qué es importante confiar siempre en médicos colegiados, qué señales alertan de pseudoterapias y cómo detectar publicidad engañosa o intrusismo profesional. El documento invita a toda la ciudadanía a informarse en fuentes acreditadas, fomentar el pensamiento crítico y denunciar aquellas prácticas que puedan causar daño. Su objetivo es proteger el bienestar de las personas y reforzar la confianza en una atención médica segura y basada en la evidencia.