La falacia de la objetividad en las evaluaciones psiquiátricas

25 de noviembre de 2025

El artículo analiza la creencia errónea de que las herramientas actuariales para evaluar riesgo en psiquiatría son completamente objetivas. Parte de un caso en el que un psicólogo recién contratado utiliza estas herramientas en una clínica forense y concluye que un paciente afroamericano, estable durante 15 años, tiene alto riesgo de peligrosidad futura. Esto genera debate entre el personal, que cuestiona la validez y ética de basar decisiones solo en dichos instrumentos. 

La evaluación del riesgo es esencial en psiquiatría, especialmente en contextos forenses, donde la libertad del paciente depende de ella. Históricamente, la capacidad de los psiquiatras para predecir violencia futura ha sido cuestionada, lo que llevó al desarrollo de herramientas actuariales tras el caso Barefoot v. Estelle (1983). Estas herramientas, basadas en datos estadísticos, buscan reducir sesgos, pero estudios recientes evidencian que no son neutrales: incluyen variables como historial de arrestos, expulsiones escolares y detenciones juveniles, factores atravesados por desigualdades raciales. Así, pacientes negros y latinos son penalizados por sistemas que los han sobrecriminalizado desde la infancia, perpetuando la ruta de escuela-prisión. 

El artículo advierte que depender exclusivamente de estas herramientas es problemático. Recomienda emplear modelos de juicio profesional estructurado que integren factores históricos, clínicos y de manejo del riesgo. También señala que otras pruebas psicológicas pueden carecer de objetividad si no están adaptadas culturalmente, pues asumen experiencias y lenguaje homogéneos. Además, la interacción evaluador-paciente y los sesgos implícitos del profesional influyen en los resultados. 

Finalmente, se subraya que la objetividad absoluta en evaluaciones psiquiátricas es ilusoria. Factores sociales, culturales y ambientales deben considerarse para evitar conclusiones dañinas y discriminatorias. Las guías éticas instan a diferenciar hechos verificados de inferencias y a usar herramientas con cautela, reconociendo sus limitaciones y el contexto del evaluado. 

Por Alfredo Calcedo 26 de mayo de 2026
El artículo reflexiona sobre el sufrimiento silencioso que viven muchos profesionales sanitarios tras cometer un error asistencial. A partir del testimonio del neurocirujano Henry Marsh, el autor describe cómo la culpa, la soledad y el miedo al juicio acompañan a médicos y enfermeros después de un evento adverso. Este fenómeno recibe el nombre de “segundas víctimas”, un concepto desarrollado por Albert Wu para explicar que el daño no solo afecta al paciente, sino también al profesional implicado. El texto señala que durante años la sanidad ha mantenido una cultura de perfección donde el error se vive como un fracaso personal. Eso favorece el aislamiento, la medicina defensiva y el silencio dentro de las organizaciones. Además, muchos profesionales desarrollan ansiedad, insomnio o pérdida de confianza en sí mismos. El autor defiende que apoyar emocionalmente a estos trabajadores no significa minimizar el daño causado al paciente, sino mejorar la seguridad clínica. Por ello, destaca la importancia de crear programas institucionales de apoyo y fomentar una cultura más humana y justa dentro de los hospitales. ( redaccionmedica.com )
Por Alfredo Calcedo 26 de mayo de 2026
El artículo reflexiona sobre el creciente poder de las grandes revistas médicas internacionales, como The BMJ, The Lancet y The New England Journal of Medicine, dentro de la medicina actual. Según el autor, estas publicaciones han dejado de limitarse a interpretar la evidencia científica para convertirse en actores que intentan influir directamente en las prioridades sanitarias, las políticas públicas e incluso los valores de la profesión médica. El texto explica que cada revista ejerce ese poder de forma distinta: unas adoptan un papel más crítico y político, otras buscan liderar debates globales sobre desigualdad, clima o vacunas, y otras orientan la práctica clínica validando determinadas innovaciones. Sin embargo, el autor advierte de que esta influencia puede desplazar el papel de las organizaciones profesionales y deontológicas. Por ello, defiende que la ética médica y la dirección de la profesión no deben depender únicamente de editoriales científicos, sino también de instituciones representativas de los médicos, capaces de garantizar legitimidad, responsabilidad y valores compartidos. ( redaccionmedica.com )
Por Alfredo Calcedo 26 de mayo de 2026
El artículo analiza el creciente uso de la ketamina como tratamiento para la depresión, especialmente en casos resistentes a los antidepresivos tradicionales, y plantea si su expansión clínica está ocurriendo más rápido que la solidez de la evidencia científica disponible. Se recuerda que la ketamina ha sido presentada como una opción revolucionaria por su rapidez de acción, ya que algunos pacientes mejoran en pocas horas o días, algo poco habitual en psiquiatría. Sin embargo, varios expertos advierten que muchos estudios son pequeños, de corta duración y con limitaciones metodológicas. El texto explica que aún existen dudas importantes sobre cuánto duran realmente los beneficios, qué pacientes responden mejor y cuáles pueden ser los riesgos a largo plazo. También preocupa el posible desarrollo de tolerancia, dependencia o problemas cognitivos con tratamientos repetidos. Algunos investigadores consideran que el entusiasmo comercial y mediático ha adelantado a la prudencia científica, favoreciendo la apertura rápida de clínicas privadas y el uso extendido del tratamiento antes de disponer de datos más robustos. Aun así, otros especialistas defienden que la ketamina representa una oportunidad valiosa para pacientes con depresión grave y riesgo suicida, especialmente cuando otras terapias han fracasado. El artículo concluye que probablemente la ketamina tenga un papel importante en psiquiatría, pero insiste en la necesidad de más estudios rigurosos y seguimiento prolongado antes de considerarla una solución plenamente consolidada. ( Medscape )